Destacan contribuciones del primer laboratorio de genética forense en La Plata

Destacan contribuciones del primer laboratorio de genética forense en La Plata

Desde los restos del reportero gráfico José Luis Cabezas hasta la identificación de criminales y vínculos de filiación, son múltiples las tareas que viene desarrollando el primer laboratorio de genética forense de La Plata, que desde hace 25 años colabora con la Justicia civil, organismos públicos y privados, y a pedido de abogados de particulares.

Se trata del Laboratorio de Identificación Genética del Instituto Multidisciplinario de Biología Celular que funciona desde 1995, cuando se convirtió en el primer espacio dedicado a la genética forense de La Plata.

“En aquellos tiempos, el tipo de estudios que realizamos no era tan común, y junto a una de mis tesistas de entonces, María Noelia Tourret, nos propusimos devolver a la sociedad el conocimiento que habíamos adquirido en la universidad, haciendo un aporte desde la medicina forense, algo que no se conocía demasiado ni por la comunidad ni por la Justicia”, dijo la investigadora Lidia Arbeletche de Vidal Rioja, una de sus fundadoras.

Poco tiempo después de su conformación, y a pedido de la Policía de la provincia de Buenos Aires, el laboratorio fue partícipe de la investigación por el asesinato de Cabezas.

El cuerpo del trabajador de prensa fue hallado calcinado dentro de su vehículo en proximidades del partido bonaerense de General Madariaga y, por el estado en el que se hallaba, su reconocimiento requirió la comparación del perfil genético de muestras de su ADN con el de sus padres para establecer su identidad.

“Eso significó un gran progreso para los investigadores del caso porque permitió avanzar con la resolución del mismo, y a nosotras nos dio mucha visibilidad ya que, a partir de ese estudio, fuimos convocadas por la Justicia provincial para identificar a los ocupantes de un automóvil yacentes durante dos años en el fondo del Riachuelo”, contó la experta.

Desde 2003, el laboratorio forense cuenta con la autorización y calificación de Servicio Tecnológico de Alto Nivel (STAN) del CONICET, y en la actualidad presta servicios tanto a la Justicia civil como organismos públicos y privados, y abogados de particulares en análisis de paternidad, u otros parentescos biológicos, identificación de restos humanos, o pericias de vestigios biológicos procedentes de escenarios delictivos.

Para resolver las incógnitas, las forenses utilizan marcadores genéticos denominados STR (por las siglas en inglés de Cortas Repeticiones en Tándem) consistentes en fragmentos relativamente cortos de la secuencia genética que se repiten un número variable de veces.

En ese sentido, Arbeletche de Vidal Rioja explicó que el trabajo que realiza junto a su equipo de “profesionales idóneas y muy activas” no termina en el análisis de las muestras: “Luego de esa etapa, sobreviene otra de interpretación y valoración de los datos, para lo cual se recurre a herramientas de estadística genética».

«Con estos datos se evalúan las probabilidades de que las coincidencias de los perfiles genéticos comparados no sean producto del azar, o sea que permiten concluir el grado de certidumbre que tienen los resultados del estudio”, concluyó.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: