La justicia revirtió un despido discriminatorio

La justicia revirtió un despido discriminatorio

UTHGRA le soltó la mano, lo echaron y la Justicia ordenó reincorporarlo. El Tribunal de Trabajo N°2 del Departamento Judicial Mar del Plata ordenó en las últimas horas reincorporar a un trabajador de 60 años despedido hace tres años de manera discriminatoria con el único fin de impedir que se presentara como candidato a delegado de personal del “Hotel Sainte Jeanne”.
La conducción local de UTHGRA Mar del Plata, representada por Mercedes Morro y Nancy Todoroff, le soltó la mano en 2018 a Juan Carlos Daruich, elegido entre sus pares para ser delegado de la firma para la cual trabajaba, con el objetivo de defenfer los derechos laborales de sus compañeros. Tiempo después fue despedido injustamente con maniobras legales por su actividad gremial, en un evidente caso de persecusión.
Recientemente, el Tribunal de Trabajo N° declaró nulo el despido y ordenó la debida reinstalación a su puesto de trabajo más el pago de una fuerte indemnización en concepto de daños materiales y morales, con el reintegro del salario de estos tres años.
Una vez más, este tribunal sorprende gratamente realizando una efectiva tutela del derecho laboral, declarando un despido nulo por ser discriminatorio y contrario a la ley de asociaciones sindicales.
Juan Carlos fue despedido de manera discriminatoria en 2018, con el único fin de impedir que se presentara como candidato a delegado de personal del “Hotel Sainte Jeanne”.
La violación de derechos de la empleadora quedó acreditado en esta sentencia, ya que se estableció, no solo el despido discriminatorio, sino también que como consecuencia de ese despido, no hubo más delegados de personal en este “coqueto” hotel de la calle Güemes de Mar del Plata.

Juan Carlos en todo este tiempo (desde que fue despedido) tuvo que sobrevivir con dignidad, pero con mucha dificultad, trabajando en changas, haciendo delivery en moto (con 60 años), todas situaciones que son reparadas en dicha sentencia.
La resolución no solo contempla la reinstalación a su puesto de trabajo, sino el cobro de una justa indemnización por el daño material y moral que sufrió el trabajador.
«Hoy tuvimos, como lo hacían periódicamente, la visita de Juan Carlos y su señora por el estudio, pero esta vez, no había tristeza ni desconsuelo, había caras de alegría, de felicidad y de triunfo», expresó su abogado laborista tras el fallo judicial

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