El milagro salió despedida del auto en un accidente y la encontraron a unos metros sin un rasguño riendo envuelta en su manta

El increíble accidente sufrido por una familia comodorense, cuando estaban a punto de llegar a Rawson, dejó una historia emotiva que se volvió viral en las redes, tras difundirse el milagro de Chloe: la beba que voló del auto pero apareció a un costado de la ruta, sin ningún raspón y sonriendo.

Chloe, la beba comodorense que se salvó de milagro en un vuelco sobre la Ruta 3. La historia fue compartida por su papá, Pablo Alejandro Antieco, a través de Facebook. 

Una pareja de Comodoro Rivadavia y su pequeña beba protagonizaron un tremendo vuelco en las inmediaciones de Trelew, cuando el conductor perdió el control del vehículo. El accidente se produjo el martes pasado, cerca de la medianoche a unos 8 kilómetros al sur de la ciudad.

Pablo Alejandro Antieco contó a través de sus redes sociales el "milagro" que les tocó vivir en medio del vuelco, que podría haber sido fatal. Allí detalló que "ayer a la tarde -por el día miércoles 12 de mayo- estábamos casi llegando a destino, decidimos volver a probar suerte en Rawson pero está vez en familia, Dai -la madre de la niña-, Chloe y yo".

Lamentablemente, cuando estaban llegando a la capital de Chubut, sufrieron un vuelco y tuvieron que salir del auto con ayuda de gente que pasaba por el lugar. Sin embargo, en ese momento, no encontraban a la beba, lo que causó desesperación en ambos.

"Salimos como pudimos del auto con ayuda de gente que justo pasaba por el lugar y no encontrábamos a la bebé, la encontramos a unos metros del auto, apoyada en el único pedacito de césped, arropada con su manta de pandita, sin un solo rasguño y riéndose cuando nos vio, no tengo ninguna duda de que fue un milagro, y muchas menos dudas de que mí viejita nos sigue cuidando desde arriba, hoy estamos bien los tres y con muchas ansias de empezar a vivir el primer día del resto de nuestras vidas", escribió.


Por su parte, su pareja y madre de la beba también relató lo sucedido:

"Finalmente la encontramos a unos metros del auto, apoyada en el único pedacito de césped, arropada con su manta de pandita, sin un solo rasguño y riéndose cuando nos vió", expresó Antieco.

Y agregó que "no tengo ninguna duda de que fue un milagro, y muchas menos dudas de que mí viejita nos sigue cuidando desde arriba. Hoy estamos bien los tres y con muchas ansias de empezar a vivir el primer día del resto de nuestras vidas".

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