Trabajadores del Hospital Garrahan encabezaron una emotiva marcha de antorchas hacia el Obelisco porteño en reclamo de mejoras salariales y un mayor presupuesto para el principal centro pediátrico del país. Médicos, residentes, técnicos y vecinos se unieron bajo el lema “El Garrahan no se toca”, denunciando un grave proceso de desfinanciamiento.

La movilización se realizó en la noche del miércoles y visibilizó el profundo malestar del personal de salud, que alertó sobre sueldos muy por debajo del costo de vida actual. Los residentes, por ejemplo, perciben cerca de $797.000, mientras que otros profesionales no superan el millón, cuando la línea de pobreza se estima en más de $1.110.000. “No se puede vivir salvando vidas por ese dinero”, expresó una de las médicas que participó de la marcha.
Además del reclamo salarial, los trabajadores denunciaron la precarización laboral y la falta de respuestas por parte de las autoridades. La Asociación de Profesionales y Técnicos del hospital advirtió que en el último año y medio renunciaron más de 200 trabajadores, afectando gravemente la atención de alta complejidad que brinda el Garrahan a miles de niñas y niños de todo el país.
Desde el Ministerio de Salud ofrecieron un bono no remunerativo de $500.000 para incrementar los ingresos, pero fue rechazado por los trabajadores al no impactar en aportes ni aguinaldos. “No se trata solo de un número, sino de dignidad laboral”, explicaron.
La protesta también puso la lupa sobre el presupuesto 2025 del hospital, que no se actualizó respecto al año anterior, lo que representa una pérdida real de más del 50% frente a la inflación acumulada.
La jornada concluyó con un mensaje contundente: la defensa del Garrahan no es solo una lucha gremial, sino un compromiso por el futuro de la salud pública en la Argentina.
