Un predio ubicado detrás del Mercado de Bonpland, en el barrio porteño de Palermo, fue desalojado este jueves por la madrugada por orden del gobierno de la Ciudad. Según las autoridades, el inmueble estaba ocupado de forma ilegal desde hace más de 20 años por la cooperativa “La Dignidad”, vinculada al dirigente social Juan Grabois.

El operativo, que incluyó a efectivos de la Policía de la Ciudad y personal de los ministerios de Espacio Público y Desarrollo Humano, se enmarca dentro del plan de recuperación de inmuebles públicos impulsado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri. Desde el inicio de su gestión ya se ejecutaron 376 desalojos, según datos oficiales.
Durante el procedimiento fue detenido un hombre que se presentaba como empleado del lugar y que tenía pedido de captura vigente. Además, las autoridades aseguraron que en el espacio funcionaban fiestas y actividades no autorizadas, lo que derivó en reiteradas clausuras y denuncias de los vecinos.
Denuncias cruzadas y fuerte tensión
Mientras desde el Ejecutivo porteño afirman que el predio era usado de manera irregular para eventos privados, desde el Movimiento Popular La Dignidad aseguran que allí funcionaba un comedor comunitario habilitado, donde además se desarrollaban actividades culturales y sociales. «Hace 20 años la Ciudad nos legaliza mandando alimentos», sostuvo Rafael Klejzer, referente del movimiento.
Por su parte, el secretario de Seguridad porteño, Maximiliano Piñeiro, afirmó: “No funcionaba un comedor, hacían fiestas los fines de semana”. También señalaron que en 2022 se detectó un contrato de comodato firmado entre suborganizaciones, sin habilitación legal sobre un inmueble que es propiedad del Gobierno de la Ciudad.
Desde la organización social cuestionan el procedimiento y denuncian persecución ideológica: “Recibimos alimentos del propio gobierno y pagamos impuestos. Esto es una decisión política”, expresaron.
Qué había en el predio
Según la Ciudad, el inmueble había sido originalmente cedido en 2001 con un permiso de uso precario para un comedor, pero con el tiempo se transformó en un espacio que albergaba un almacén, una verdulería, venta de artesanías y un centro cultural con charlas y eventos políticos.
El destino del predio será definido por el Ministerio de Desarrollo Económico porteño, que se encargará de su nueva asignación. En tanto, organizaciones sociales advierten que este tipo de medidas aumentan la tensión con los sectores populares en un contexto de creciente conflictividad social.
