Con la llegada de septiembre, los hogares y automovilistas deberán enfrentar nuevas subas en los combustibles, el gas y la electricidad, producto de las medidas adoptadas por el Gobierno nacional.

En el caso de los combustibles, el Ejecutivo dispuso un incremento en los impuestos a la nafta y al gasoil que se aplicará en dos etapas: la primera desde el 1° de septiembre y la segunda en octubre. Según lo establecido, la nafta sufrirá una actualización de más de $10 por litro en el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y de $0,64 en el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Para el gasoil, en tanto, el ajuste será de $8,57 por litro, además de otros recargos adicionales.
Respecto al gas natural, se estableció una reducción del 5,5% en el precio mayorista, aunque este alivio será compensado con incrementos en otros componentes tarifarios, lo que derivará en una suba final estimada en 2,3%.
En cuanto al servicio de electricidad, se prevé una actualización de 0,5% en generación y de alrededor de 2,5% en transporte y distribución, lo que impactará en la factura de los usuarios residenciales y comerciales.
De esta manera, septiembre se inicia con un nuevo esquema de aumentos que afectará de manera directa el costo de vida de los argentinos, en un contexto de sostenida presión inflacionaria y ajustes periódicos en los servicios básicos.
