Milei tras la derrota en Provincia: “La pelea recién empieza y no vamos a dar un paso atrás”

Luego de confirmarse la contundente derrota de La Libertad Avanza (LLA) en la provincia de Buenos Aires frente al frente peronista Fuerza Patria, el presidente Javier Milei se pronunció públicamente y dejó en claro que no modificará el rumbo de su gestión.

El mandatario reconoció el resultado adverso en el principal distrito electoral del país, pero buscó relativizar su impacto: “Sabíamos que enfrentábamos a la maquinaria más grande del peronismo y que la elección iba a ser difícil. Pero esto no cambia nuestra convicción: la pelea contra el modelo de decadencia sigue en pie”.

Un llamado a sus seguidores

Milei agradeció a los votantes de su espacio y destacó la representación obtenida en distintos municipios bonaerenses: “Millones de argentinos nos acompañaron y eso demuestra que hay una esperanza viva en cada rincón del país”. Además, convocó a la militancia libertaria a no desmoralizarse y a redoblar esfuerzos de cara a las elecciones nacionales de octubre.

Sin autocrítica, pero con advertencias

El Presidente insistió en que los resultados reflejan un escenario de polarización extrema, pero sostuvo que el oficialismo aún puede crecer: “El mensaje de las urnas es claro: hay sectores que quieren que nada cambie. Pero yo fui elegido para cambiar la Argentina y no voy a ceder ni un centímetro”.

En ese sentido, advirtió que, pese a las presiones políticas y sociales, no habrá marcha atrás en las reformas económicas: “Vamos a seguir bajando el gasto, achicando el Estado y enfrentando a las corporaciones. No nos van a detener”.

Camino a octubre

Con la mirada puesta en el calendario electoral, Milei aseguró que el resultado bonaerense es apenas una etapa: “Esto no termina acá, es solo el comienzo. En octubre vamos a dar la verdadera batalla y vamos a demostrar que la mayoría de los argentinos está cansada de la casta y quiere un cambio real”.

De esta forma, el Presidente buscó transformar la derrota en la provincia en un mensaje de resistencia política, apostando a nacionalizar la campaña y a fortalecer su imagen de dirigente disruptivo de cara a los próximos comicios.