
El presidente Javier Milei admitió públicamente que la economía atraviesa una etapa de fuerte desaceleración, aunque volvió a cargar contra el kirchnerismo y lo señaló como único responsable de la situación.
La admisión y las culpas
En una entrevista, Milei reconoció que tras un inicio de gestión con indicadores de inflación a la baja y cierta recuperación de la actividad, el escenario se modificó en los últimos meses. Sin embargo, evitó hablar de errores propios y sostuvo que la caída responde a la “vocación destructiva” del Congreso, al que acusó de bloquear las políticas de su gobierno bajo la influencia del kirchnerismo.
Argumentos del oficialismo
Según Milei, el aumento del riesgo país disparó las tasas de interés y paralizó inversiones, consumo y producción. En ese marco, defendió su política cambiaria, rechazó haber forzado un atraso en el dólar oficial y reiteró que la economía se frenó “por culpa de la oposición que boicotea al Gobierno desde el Parlamento”.
El recurso de siempre
Con este discurso, el mandatario volvió a apelar a un argumento repetido: atribuir al kirchnerismo la responsabilidad de cada traspié económico. Sus declaraciones se enmarcan en la campaña hacia las legislativas, donde busca exponer a la oposición como el obstáculo principal para cualquier recuperación.
Expectativas de financiamiento
Más allá de las críticas, Milei sostuvo que confía en la llegada de recursos externos. Mencionó operaciones de deuda, swaps y mecanismos de financiamiento internacional como alternativas para revertir la parálisis y retomar el crecimiento.
