Tiene 100 años, sigue trabajando y renovó su licencia de conducir

Moisés Roitman, un vecino mendocino que acaba de cumplir un siglo de vida, volvió a sorprender a todos: renovó su licencia de conducir a los 100 años y seguirá manejando su Honda Accord durante los próximos tres años.

Activo, lúcido y con un gran sentido del humor, Moisés continúa además trabajando todas las tardes como cajero en una farmacia del centro de Mendoza, propiedad de una de sus hijas. “Seguir en actividad me hace bien, me obliga a levantarme, vestirme y mantenerme en movimiento”, contó con orgullo.

Una vida al volante

Roitman maneja desde los 14 años y asegura que nunca dejó de disfrutarlo. Su primer auto fue un Renault Gordini, y desde entonces pasó por varios modelos hasta llegar al vehículo que hoy conduce. “Hace más de 20 años que no tengo un solo choque ni una multa”, destacó entre risas.

Su esposa, Sara, de 95 años, también conduce su propio auto y lo acompaña en cada salida. “Ella maneja mejor que yo, sobre todo en la ruta”, bromea. Llevan 72 años de casados, tienen tres hijos, seis nietos y once bisnietos.

Aprobó el examen y seguirá manejando

El hombre se presentó en la Municipalidad de Mendoza para renovar su licencia y, tras rendir las pruebas médicas y de manejo, superó el examen sin inconvenientes.
Las autoridades destacaron que Roitman conserva una excelente coordinación y reflejos, por lo que se le otorgó la licencia por tres años más.

“Demostró que está perfectamente apto para conducir. Conduce con prudencia y experiencia, y sigue disfrutando de la independencia que eso le da”, explicó Carina Vicario, subsecretaria de Atención y Cercanía del municipio.

Una vida activa y sin secretos

Moisés asegura que no hay fórmulas mágicas para llegar a los 100 años: “Uno vive y los años van pasando. No hice excesos, comí normal y caminé toda la vida”. Hasta hace poco, salía a trotar por el Parque General San Martín y aún hoy juega al truco y toma café con su familia todas las noches.

“Seguir trabajando y manejando me mantiene vivo”, resume. Y lo cierto es que, con un siglo de vida y una nueva licencia en la mano, Moisés demuestra que la edad es sólo un número.