Tragedia: una influencer se quitó la vida en vivo por TikTok y su ex pareja fue detenida

La muerte de Karla Robles, una joven tucumana de 27 años, conmociona al país. La influencer transmitió en vivo por TikTok el momento en que decidió quitarse la vida, luego de haber denunciado en múltiples ocasiones a su expareja por violencia de género.

Horas después del hecho, la Justicia ordenó la detención del principal sospechoso: Ricardo Zerda, quien fue arrestado en el Hospital Obarrio, donde se encontraba internado.

💔 Un caso que expone la desprotección judicial

La investigación está a cargo de la Unidad Especializada de Homicidios I del Ministerio Público Fiscal (MPF), que busca determinar si Zerda creó un “contexto de terror y hostigamiento” que empujó a la joven a tomar la drástica decisión.

Según el abogado de la familia, Augusto Avellaneda, Karla vivía bajo una amenaza constante:

“La obligó a borrar una foto y la amenazó de muerte a ella y a toda su familia. Le dijo que si no se quitaba la vida, iba a matar a su mamá, a su papá y a todos”, relató el letrado.

En redes sociales, la joven había dejado mensajes que hoy resultan estremecedores. En uno de sus últimos videos de TikTok, expresó:

“Prefiero matarme antes que él me mate a mí”.

⚖️ Seis denuncias que fueron ignoradas

La madre de Karla, Mirta Jiménez, denunció que su hija presentó al menos seis denuncias por violencia de género contra Zerda, pero todas fueron archivadas por el fiscal Augusto Zapata.
“Si lo hubiesen detenido la primera vez que mi hija denunció, ella hoy estaría viva. El fiscal archivaba todo. Él nunca estuvo preso”, dijo con profundo dolor durante una movilización que exigió justicia.

El abogado Avellaneda había solicitado en reiteradas ocasiones la detención del agresor, advirtiendo que la vida de Karla estaba “en riesgo latente”. Sin embargo, la única medida que se dictó fue una restricción de acercamiento que Zerda violó sistemáticamente.

📱 Pruebas y reclamo de justicia

Tras el suicidio, la familia entregó a los investigadores el teléfono celular de la víctima, que contiene audios, videos y mensajes donde se evidenciaría el hostigamiento psicológico y las amenazas.

El caso, que ya generó una fuerte ola de indignación en todo el país, reabre el debate sobre la responsabilidad del sistema judicial ante las denuncias por violencia de género y el abandono que padecen miles de mujeres en situaciones similares.

La familia de Karla exige justicia y que el caso no quede impune:

“Ella pidió ayuda muchas veces. Nadie la escuchó. Ahora queremos que su muerte sirva para que no haya otra Karla más”, expresó su madre entre lágrimas.