Una ciudadana chilena que permaneció cinco años prófuga fue finalmente extraditada desde Argentina a Chile, acusada de haber cometido un violento ataque con arma blanca contra una menor de edad y su madre. El procedimiento fue concretado por la Policía Federal Argentina, en el marco de un pedido internacional impulsado por Interpol.



La causa se remonta a un hecho ocurrido en agosto de 2017 en la localidad chilena de San Bernardo, cuando la mujer atacó a una niña en plena vía pública y le provocó graves heridas en el rostro. Al intervenir para defenderla, la madre de la menor también fue agredida y sufrió lesiones severas en uno de sus brazos, que le dejaron secuelas permanentes.
Tras el inicio del proceso judicial, la acusada desapareció y logró mantenerse oculta durante varios años. Recién en enero de 2022, la Justicia chilena ordenó su captura internacional, al sospechar que había salido del país, lo que activó la búsqueda a través de Interpol.
La investigación tuvo un giro cuando, meses después, la mujer fue detenida en la provincia de Buenos Aires por un hecho menor. Si bien en un primer momento no figuraba con pedido activo, el intercambio de información entre las oficinas de Interpol de Argentina y Chile permitió confirmar su identidad y su vinculación con el ataque ocurrido años atrás.
A partir de esa confirmación, la Justicia chilena emitió una alerta roja y se inició el proceso de extradición, que contó con la intervención de tribunales federales argentinos y con la cooperación de organismos judiciales y diplomáticos de ambos países.
Finalmente, en diciembre pasado, una comisión policial chilena viajó a la Argentina y se concretó el traslado de la imputada, que ya quedó a disposición de la Justicia de su país para enfrentar el juicio correspondiente.
El caso volvió a poner en evidencia el rol clave de la cooperación internacional y de los mecanismos de Interpol en la localización y captura de personas buscadas por delitos graves.
