Trump amenaza a Canadá con un arancel total si profundiza su acercamiento comercial a China

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a recurrir a la presión comercial como herramienta política y lanzó una dura advertencia a Canadá: si el gobierno canadiense avanza con su nuevo acuerdo económico con China, Washington aplicará un arancel del 100% a todas las importaciones provenientes de ese país.

La amenaza llegó luego de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, celebrara la firma de un entendimiento preliminar con Pekín, al que calificó como “histórico” y parte de una “nueva asociación estratégica” entre ambos países.

A través de su red social Truth Social, Trump acusó a Canadá de intentar convertirse en una vía indirecta para que productos chinos ingresen al mercado estadounidense. “Si Canadá hace un acuerdo con China, se le aplicará inmediatamente un arancel del 100% a todos sus bienes que entren a Estados Unidos”, escribió el republicano, junto con duras críticas sobre el impacto que, según él, tendría China sobre la economía y el estilo de vida canadiense.

La advertencia se produjo en medio de un clima de tensión creciente entre ambos países. Horas antes, el gobierno canadiense había rechazado una propuesta impulsada por Estados Unidos para instalar un sistema antimisiles conocido como “Cúpula Dorada” en Groenlandia, lo que sumó fricciones diplomáticas.

Desde Quebec, Carney respondió con un mensaje enfático en defensa de la soberanía económica de su país: “Canadá no vive gracias a Estados Unidos. Canadá prospera porque somos canadienses”.

Qué contempla el acuerdo entre Canadá y China

El entendimiento comercial entre Ottawa y Pekín fue anunciado en enero tras una reunión entre Carney y el presidente chino Xi Jinping. El eje central del acuerdo es la apertura gradual del mercado canadiense a los vehículos eléctricos chinos, con un cupo inicial de 49.000 unidades anuales que tributarán un arancel preferencial del 6,1%, muy por debajo del 100% que regía desde 2024.

A cambio, China reducirá de manera significativa los aranceles a productos estratégicos canadienses, como la canola y sus derivados, además de langostas, cangrejos y guisantes. También se acordó la eliminación del visado para ciudadanos canadienses que viajen al país asiático, como señal de recomposición política y económica.

El acuerdo marca un giro en una relación bilateral que había quedado seriamente dañada desde 2018, tras la detención en Canadá de una ejecutiva de Huawei a pedido de Estados Unidos y las posteriores represalias diplomáticas y comerciales de China.