
En el marco de la Derecha Fest, el presidente Javier Milei protagonizó un momento de fuerte confrontación política al sumarse a los cánticos de la militancia contra Cristina Fernández de Kirchner y volver a reclamar penas de prisión para la exmandataria y su entorno.
Durante su discurso, el clima del acto se tornó cada vez más efusivo cuando parte del público comenzó a entonar consignas alusivas a la tobillera electrónica que la exvicepresidenta utiliza en el cumplimiento de su condena domiciliaria. Lejos de desentenderse, Milei respondió con gestos y señalamientos al tobillo, reforzando el mensaje coreado desde el auditorio.
Tras interrumpir momentáneamente su exposición, el mandatario retomó la palabra con un mensaje directo y sin matices, al sostener que la prisión debería estar reservada para quienes cometieron hechos de corrupción, en una clara alusión a Cristina Kirchner. Además, amplió sus críticas al señalar a empresarios y actores privados vinculados a gestiones anteriores, a quienes acusó de haber participado en maniobras irregulares.
El episodio se dio en medio de una jornada marcada por discursos ideológicos, arengas militantes y referencias a la denominada “batalla cultural”, que Milei volvió a ubicar como uno de los ejes centrales de su gestión.

