El gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a cuestionar con dureza la gestión del presidente Javier Milei durante una actividad oficial en Berazategui y más tarde en Quequén, donde vinculó la política económica nacional con la caída del empleo y la falta de recursos para las provincias.

En el marco de una conferencia de verano, el mandatario provincial aseguró que desde el inicio de la actual administración nacional “se perdieron cerca de 300 mil puestos de trabajo” y que, según sus datos, “cierran alrededor de 30 empresas por día”. Para Kicillof, esa situación responde a “decisiones económicas deliberadas” adoptadas por el Gobierno central.
Durante el acto en Berazategui, centrado en políticas de seguridad, también se refirió a la media sanción que obtuvo en Diputados el proyecto para bajar la edad de imputabilidad. En ese sentido, defendió las estrategias implementadas en la Provincia, como el programa “Entramados”, orientado —según explicó— a detectar de manera temprana situaciones de riesgo en jóvenes y prevenir trayectorias delictivas.
“El problema no se resuelve con ajuste ni con consignas de marketing”, afirmó el gobernador, al tiempo que remarcó la necesidad de sostener políticas públicas activas y presencia estatal permanente.
En relación con el financiamiento de la seguridad, Kicillof sostuvo que para mejorar el equipamiento y la capacitación policial es indispensable contar con mayores recursos. “Con un solo día de los intereses de la deuda que paga el Gobierno nacional se podrían equipar todas las fuerzas de seguridad”, aseguró.
Por último, cuestionó lo que definió como una quita “ilegal” de fondos destinados a la Provincia y afirmó que el superávit fiscal exhibido por la Nación “implica en realidad una deuda con las provincias y con el conjunto de los argentinos”.
