Adorni, cercado por el escándalo: viajes, gastos bajo sospecha y una mansión en un country no declarada

Manuel Adorni volvió a quedar en el centro de la polémica por una serie de episodios que en los últimos días pusieron bajo examen sus gastos, sus viajes y su situación patrimonial. El jefe de Gabinete enfrenta cuestionamientos por vuelos cuestionados, el uso de recursos oficiales y una nueva denuncia que apunta a una presunta vivienda no declarada en un country.

Uno de los focos principales del escándalo fue el viaje a Punta del Este junto a su familia. La controversia creció luego de que trascendiera un recibo incorporado a la causa judicial en el que, según se denunció, el vuelo de ida no habría sido abonado por el funcionario sino por una productora vinculada a un periodista de la TV Pública cercano a su entorno. Ese dato abrió nuevas dudas sobre quién financió realmente esas vacaciones y volvió a poner la lupa sobre el uso de influencias y recursos alrededor del funcionario.

A eso se sumó el viaje oficial a Estados Unidos, donde Adorni reconoció que su esposa lo acompañó en el avión presidencial pese a no integrar formalmente la comitiva. El propio funcionario terminó admitiendo que fue “una pésima decisión”, aunque negó que hubiera existido delito o un costo adicional para el Estado. La situación provocó pedidos de explicaciones, cruces políticos y nuevas observaciones sobre el manejo de los viajes oficiales.

En paralelo, crecieron las sospechas sobre sus gastos personales. En medio de la polémica circularon denuncias periodísticas y políticas sobre consumos muy elevados con tarjeta de crédito, con cifras que llegaron a ubicarse en torno a los 15 millones de pesos mensuales. Ese punto, sin embargo, forma parte de acusaciones difundidas públicamente y por ahora no aparece acreditado como un hecho judicialmente probado. Lo que sí quedó instalado es el contraste entre esos montos denunciados y el salario que percibe como funcionario.

Como si eso fuera poco, en las últimas horas la diputada Marcela Pagano amplió sus cuestionamientos y denunció que Adorni tendría una vivienda sin declarar en un country de Exaltación de la Cruz. Según esa presentación, se trataría de una propiedad de importante valor construida en un barrio cerrado, una situación que, de confirmarse, podría agravar las dudas sobre la consistencia de sus declaraciones juradas y sobre el crecimiento de su patrimonio.

El cuadro general ya excede la pelea política. Entre los viajes a Uruguay, la presencia de su esposa en un vuelo oficial, los gastos personales bajo sospecha y la denuncia sobre una supuesta casa no informada, Adorni quedó expuesto a un frente cada vez más incómodo. Por ahora, varias de las acusaciones siguen en etapa de denuncia e investigación, pero el costo político ya es evidente y la presión sobre el funcionario no deja de crecer.