El Gobierno nacional dejó atrás el congelamiento que regía sobre los salarios de buena parte de la cúpula del Poder Ejecutivo y, desde comienzos de 2026, los ministros, secretarios y subsecretarios comenzaron a percibir fuertes incrementos. De acuerdo con información oficial citada por distintos medios, los haberes de los ministros pasaron de $3.584.006 brutos en diciembre a cifras que treparon por encima de los $7 millones en los primeros meses del año y que, hacia mayo, rondarían los $8 millones.

La actualización quedó habilitada a partir del Decreto 931/2025, publicado en el Boletín Oficial el 2 de enero de 2026, que modificó el esquema de remuneraciones para las autoridades superiores del Estado. Según ese mismo marco, los sueldos del presidente Javier Milei y de la vicepresidenta Victoria Villarruel se mantuvieron sin cambios, al menos en esta recomposición.
En ese contexto, los reportes periodísticos señalan que el salario bruto de un ministro pasó a $7.129.501 en enero, a $7.272.091 en febrero y que seguiría escalando hasta ubicarse en $7.902.331 por abril y $8.020.866 por mayo, cifra que también alcanzaría al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La suba acumulada, al comparar diciembre con mayo, se ubicaría en torno al 123%.
El mismo esquema impactó también sobre secretarios y subsecretarios. En el caso de los secretarios, sus haberes pasaron de $3.282.709 a montos que superan los $7 millones en la proyección de mayo, mientras que los subsecretarios, que partían de $2.981.513, quedaron con salarios por encima de los $6,6 millones para ese mismo período.
La decisión volvió a abrir el debate sobre el discurso de austeridad oficial y los ingresos de la dirigencia política. Mientras el Gobierno sostiene el ajuste sobre distintas áreas del Estado y busca contener otras negociaciones salariales, los aumentos del Gabinete quedaron atados al nuevo régimen dispuesto para la administración pública nacional.
