El equipo económico nacional avanza en su estrategia para reforzar las reservas en moneda extranjera y afrontar los compromisos de deuda de los próximos meses. En ese marco, la administración de Javier Milei busca obtener recursos a partir de nuevas privatizaciones, con la empresa AySA como uno de los principales objetivos en carpeta.

Según trascendió, el Ministerio de Economía apunta a reunir este año unos US$2000 millones mediante la venta de activos estatales. Dentro de ese esquema, la operación vinculada a Agua y Saneamientos Argentinos aparece como una de las más avanzadas, con una recaudación estimada en torno a los US$500 millones.
Mientras tanto, desde el área encargada de la transformación de empresas públicas trabajan en los pasos administrativos necesarios para lanzar la concesión y convocar a una licitación. La intención oficial es dejar encaminado ese proceso en los próximos días, aunque el eventual traspaso al sector privado todavía demandará varios meses más entre presentación de ofertas, evaluación técnica y definición final.
La privatización de AySA quedó contemplada en la Ley Bases. El esquema previsto establece que un operador privado pueda quedarse con la mayor parte del paquete accionario que hoy controla el Estado, mientras que una porción minoritaria continuará en manos de los trabajadores. Además, se proyecta una etapa posterior con colocación de acciones en el mercado bursátil.
De acuerdo con el artículo, en el Gobierno consideran que hay grupos empresarios interesados en participar del proceso. Entre los nombres que se mencionan figuran firmas del exterior y también actores con presencia en la Argentina, en una operación que podría convertirse en una de las privatizaciones más relevantes del año.
La necesidad de apurar este tipo de medidas está atada al calendario financiero que enfrenta el Tesoro. Uno de los vencimientos más exigentes aparece en julio, cuando el país deberá afrontar pagos millonarios en dólares. En ese contexto, la gestión de Luis Caputo también negocia garantías y financiamiento adicional con organismos internacionales para robustecer su plan de cobertura.
Además de AySA, la normativa vigente habilitó avanzar con procesos de privatización o concesión en otras empresas y áreas estatales, entre ellas Belgrano Cargas, Corredores Viales, Intercargo, Enarsa, SOFSE, Nucleoeléctrica y YCRT. El objetivo oficial es complementar esas operaciones con emisiones en el mercado local y apoyo de organismos multilaterales para reunir un colchón de divisas que le permita atravesar los próximos compromisos externos.
