La diputada Marcela Pagano pidió la detención del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito. La presentación apunta a una supuesta maniobra para interferir en la investigación, luego de que trascendiera que el funcionario habría contactado a un testigo clave antes de su declaración judicial.

El planteo fue realizado ante el juez Ariel Lijo y se basa en un posible entorpecimiento de la causa. Según la legisladora, no se trataría de un riesgo de fuga, sino de la posibilidad de que Adorni, por el cargo que ocupa, pueda influir sobre testigos, organismos públicos o el avance del expediente.
El eje del pedido está puesto en el arquitecto Matías Tabar, quien realizó refacciones en la casa del country Indio Cuá vinculada al funcionario. De acuerdo con versiones periodísticas citadas por Pagano, el testigo habría recibido contactos del entorno de Adorni, incluso con ofrecimientos de ayuda, y también se habrían eliminado mensajes de WhatsApp relacionados con ese intercambio.
La diputada sostuvo que, si esos hechos se comprueban, podrían constituir una maniobra concreta de presión sobre un testigo central. Además, remarcó que todavía quedan personas por declarar, por lo que pidió medidas urgentes para evitar nuevas interferencias.
En su presentación, Pagano invocó la doctrina “Irurzun”, utilizada en causas penales para justificar prisiones preventivas cuando se considera que una persona con poder puede entorpecer una investigación. También pidió que se evalúe una ampliación de la imputación y que se ordenen nuevas medidas de prueba, entre ellas el análisis del celular del testigo para recuperar posibles mensajes borrados.
Como alternativa a la detención, la legisladora solicitó restricciones estrictas para Adorni, como la prohibición de contacto con testigos, la retención del pasaporte, una caución económica y la preservación de sus comunicaciones.
