El juez federal Julián Ercolini procesó a la exfiscal Viviana Fein en el marco de la investigación por la muerte de Alberto Nisman, luego de que se le atribuyeran presuntas irregularidades en la preservación del departamento de Puerto Madero donde el fiscal fue encontrado sin vida el 18 de enero de 2015.

La medida judicial apunta contra Fein por el delito de encubrimiento agravado, a partir de una serie de cuestionamientos vinculados con su actuación durante las primeras horas posteriores al hallazgo del cuerpo. En ese momento, la exfiscal tuvo a su cargo el inicio de la investigación, antes de que el expediente pasara al fuero federal.
Según la acusación impulsada por el fiscal Eduardo Taiano, en el lugar se habría producido un desorden significativo que afectó el resguardo de pruebas consideradas clave. Entre los puntos señalados figuran la demora en arribar al departamento, el ingreso sin la vestimenta adecuada, la circulación de numerosas personas dentro del inmueble y la manipulación de elementos sin los recaudos correspondientes.
La fiscalía sostuvo que más de 80 personas pasaron por el departamento antes de que se asegurara correctamente la escena, situación que fue descripta como un escenario de “caos” con impacto directo en la recolección de indicios.
Fein, por su parte, rechazó las acusaciones y defendió su accionar. Al presentarse en Comodoro Py, aseguró que el ingreso al departamento fue “escalonado” y que las personas que estuvieron allí “no contaminaron absolutamente nada”. También pidió que se analicen las constancias del expediente y las pericias incorporadas a la causa.
“Yo sé quién soy y cómo he actuado. Nadie me engañó, eran todos peritos de gran trayectoria”, expresó la exfiscal al retirarse de los tribunales.
Nisman fue hallado muerto de un disparo en la cabeza en el baño de su departamento de Puerto Madero. Al momento de su muerte, investigaba el atentado contra la AMIA, ocurrido en 1994, y días antes había denunciado a la entonces presidenta Cristina Kirchner por presunto encubrimiento de ciudadanos iraníes acusados por el ataque terrorista.
La causa por la muerte del fiscal continúa bajo investigación, mientras la hipótesis sostenida por la fiscalía apunta a determinar quiénes habrían participado del presunto asesinato.
