Empleada de un kiosco empezó a gritar y logró ahuyentar a motochorros

Una empleada de un kiosco logró evitar un asalto luego de advertir la llegada de motochorros a la puerta del local y comenzar a pedir ayuda a los gritos.

El hecho ocurrió cerca de las 22, cuando la joven estaba próxima a terminar su turno. Como se encontraba sola y sin seguridad, mantenía la puerta principal cerrada con llave mientras atendía.

En un momento escuchó el ruido de una moto y vio una luz a través del vidrio, por lo que pensó que se trataba de clientes. Sin embargo, antes de abrir, notó una actitud sospechosa y advirtió que intentaban intimidar a una persona que estaba en la puerta del comercio.

Ante esa situación, la empleada reaccionó rápidamente y comenzó a gritar para pedir ayuda. Su reacción fue tan fuerte que los delincuentes terminaron escapando a las corridas.

En la fuga, los motochorros abandonaron el vehículo que utilizaban para cometer robos y se fueron del lugar sin lograr concretar el asalto.