El Banco Nación lanzó dos nuevas alternativas para clientes que arrastran deudas y buscan ordenar sus pagos, en un contexto de crecimiento de la morosidad en créditos personales y tarjetas.

La entidad presentó la propuesta como un esquema de asistencia destinado a personas que tienen dificultades para cumplir con sus compromisos financieros mensuales.
Una de las líneas está orientada a la consolidación de deudas y alcanza a quienes cobran sus haberes a través del banco. Esta herramienta permite reunir en un solo préstamo obligaciones tomadas tanto en el Banco Nación como en otras entidades financieras.
Según informó la entidad, los créditos tendrán tasa fija, plazos de hasta 72 meses y una Tasa Nominal Anual del 65%. De todos modos, el costo financiero total anual asciende al 114,21%. El monto máximo disponible será de hasta $100 millones.
La línea no incluye a clientes clasificados en situación 5, categoría que corresponde a deudores con atrasos superiores a los 12 meses.
El segundo paquete anunciado apunta a quienes tienen saldos impagos de tarjeta de crédito emitida por el Banco Nación, con atrasos de hasta 90 días. En esos casos, se podrá refinanciar una deuda de hasta $10 millones, en un plazo máximo de 60 cuotas, con una TNA del 35%.
Desde el banco señalaron que la tarjeta continuará activa y que el pago de las cuotas comenzará a incorporarse en el resumen siguiente. También podrían realizarse ajustes temporales en los límites de compra.
Para quienes registren atrasos mayores a 90 días, la entidad indicó que habrá otras alternativas de financiación con plazos de hasta 96 meses, aunque sujetas a evaluación crediticia y a las condiciones vigentes al momento de la solicitud.
Cada caso será analizado de forma individual por equipos especializados, que revisarán el perfil del cliente, su situación económica y el tipo de deuda a reorganizar.
Los interesados podrán iniciar la gestión en cualquier sucursal del Banco Nación o consultar los requisitos a través de los canales oficiales de la entidad.
El anuncio se da en medio de una suba de la morosidad familiar, especialmente en préstamos de consumo y tarjetas de crédito. Distintos relevamientos advierten que los atrasos en algunos segmentos ya superan el 11% durante los primeros meses de 2026.
Mientras tanto, bancos y billeteras virtuales comenzaron a reforzar sus herramientas de refinanciación para contener el aumento de los incumplimientos.
