El expresidente Mauricio Macri encabezó este jueves un encuentro con legisladores provinciales del PRO en la sede nacional del partido, ubicada en la calle Balcarce, en la Ciudad de Buenos Aires.

La reunión tuvo como eje fortalecer la coordinación política entre los distintos distritos, ordenar el trabajo parlamentario y avanzar en una agenda común con mirada federal.
Macri estuvo acompañado por la vicepresidenta del PRO e intendenta de Vicente López, Soledad Martínez; el diputado nacional y secretario general del partido, Fernando de Andreis; y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Durante la jornada, los dirigentes remarcaron la necesidad de recuperar espacios de intercambio entre referentes de todo el país y mejorar la articulación entre legisladores nacionales, provinciales y autoridades partidarias.
En su intervención, Macri analizó el escenario político actual, el rol que debería ocupar el PRO en esta etapa y los desafíos de gestión que enfrenta el país. También brindó detalles sobre el programa “Próximo Paso”, una iniciativa que el partido impulsa a nivel nacional.
El expresidente pidió a los dirigentes prepararse para competir en 2027, aunque evitó dar definiciones electorales concretas. Ante las consultas sobre el futuro, respondió que todavía “falta un año”, frase que algunos de los presentes interpretaron como una señal de que no descarta ningún escenario.
Macri sostuvo además que el PRO debe acompañar el proceso de cambio iniciado por el gobierno de Javier Milei, pero advirtió que el partido no aceptará destratos por parte de la Casa Rosada.
En ese marco, comparó algunos aspectos de su gestión con la actual administración nacional y remarcó que durante su gobierno también se avanzó en el equilibrio fiscal y en un fuerte ajuste, aunque, según planteó, con mejores indicadores hacia 2019 y con inversión en obra pública.
Antes de la reunión, Macri también se refirió al kirchnerismo y consideró que ese espacio atraviesa una etapa de debilidad interna. Afirmó que ya no se encuentra organizado como en otros momentos y sostuvo que el desafío del cambio es lograr consolidarse para que el populismo no vuelva a frenarlo.
El encuentro dejó en claro la intención del PRO de reorganizar su estructura territorial, sostener una identidad propia dentro del nuevo mapa político y prepararse para futuras disputas electorales.
