La búsqueda de Agostina Vega, la adolescente de 14 años desaparecida en Córdoba, sumó un nuevo elemento a la investigación: su mamá recibió mensajes y llamados desde números desconocidos que ahora están en manos de la Justicia.

Uno de los textos que más alarma generó decía: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”. La frase fue enviada a Melisa Heredia, madre de la joven, y ya forma parte del expediente que encabeza el fiscal Raúl Garzón.
Si bien algunos llamados podrían haber sido bromas de mal gusto, otros habrían despertado mayor preocupación porque, según la propia madre, las voces le resultaron familiares y podrían pertenecer al entorno de Claudio Barrelier, el hombre detenido e imputado por privación ilegítima de la libertad.
La mujer grabó parte de esas comunicaciones mientras se realizaban procedimientos judiciales vinculados al caso. En uno de los audios, en medio de la desesperación, pidió que le devolvieran a su hija sana y salva.
Todo el material fue entregado a la fiscalía para ser analizado. Los investigadores intentan determinar si se trató de una maniobra para confundir la pesquisa, una amenaza, un acto de crueldad o si realmente puede aportar datos sobre el paradero de la adolescente.

Por el momento no hubo pedido de rescate, pero las comunicaciones abrieron nuevas líneas dentro de una causa en la que no se descarta la participación de más personas.
Agostina fue vista por última vez el sábado 23 de mayo, alrededor de las 22.30, cuando salió de la casa de su madre en el barrio General Mosconi.
En paralelo, la Justicia analiza distintas pistas, entre ellas registros de cámaras y movimientos telefónicos. Uno de los datos que se investiga es el impacto de la línea de Agostina en la zona donde vive el detenido, durante varias horas.
Mientras tanto, la familia continúa reclamando respuestas y pide que la búsqueda no se detenga.
