La investigación por la muerte de Agostina dio un giro en las últimas horas luego de que los resultados preliminares de la autopsia determinaran que la joven falleció como consecuencia de una asfixia mecánica, un dato que llevó a la Justicia a profundizar la pesquisa y endurecer la imputación contra el principal sospechoso.

A partir de los nuevos elementos incorporados al expediente, el fiscal Raúl Garzón resolvió modificar la calificación legal del caso, que inicialmente se investigaba como una privación ilegítima de la libertad agravada, para encuadrarlo ahora bajo la figura de femicidio.
El único detenido en la causa es Claudio Gabriel Barrelier, quien quedó formalmente acusado por ese delito. En paralelo, los abuelos de la víctima fueron aceptados como querellantes y participarán activamente del proceso judicial.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron además que el informe forense detectó indicios compatibles con un posible ataque sexual, aunque ese aspecto aún deberá ser confirmado mediante estudios complementarios.
En ese sentido, los análisis de laboratorio que se encuentran en curso serán determinantes para establecer con mayor precisión las circunstancias en las que ocurrió el crimen y podrían tener impacto directo en la situación procesal del acusado.
Mientras tanto, los investigadores no descartan nuevas imputaciones en la causa. Una de las hipótesis que se analiza es que el detenido haya recibido ayuda de otras personas para alterar o limpiar la escena donde ocurrió el hecho.
Con los resultados periciales aún pendientes, la causa continúa avanzando y la Justicia busca reconstruir cada uno de los movimientos previos y posteriores al crimen para determinar si hubo más involucrados en el asesinato de la joven.
