Tres jóvenes fueron detenidas por integrar una banda que realizaba emboscadas con una nueva modalidad de «viudas negras»

Una nueva modalidad de robo comenzó a generar preocupación en la Ciudad de Buenos Aires: las llamadas “tarántulas”, bandas que utilizan perfiles falsos en redes sociales y aplicaciones de citas para captar víctimas, citarlas en lugares determinados y luego asaltarlas.

Según la investigación, los engaños comenzaban en plataformas como Tinder, Instagram o Bumble, donde jóvenes se presentaban con identidades falsas y mantenían conversaciones de tono seductor. Luego, invitaban a las víctimas a encuentros en la zona de Villa Soldati, principalmente en un perímetro cercano a Lacarra, Mariano Acosta, Roca y Triana.

Una vez que los hombres llegaban al lugar, eran guiados hacia edificios o sectores determinados. Allí eran sorprendidos por varios delincuentes, que los amenazaban con armas y les robaban teléfonos, billeteras, llaves de autos y dinero.

En varios casos, los agresores obligaron a las víctimas a desbloquear sus celulares para realizar transferencias bancarias, tomar préstamos digitales o mover dinero desde aplicaciones como Mercado Pago y Personal Pay. También borraban las conversaciones mantenidas con los perfiles falsos para intentar eliminar rastros del engaño.

La investigación permitió detectar al menos seis hechos ocurridos entre enero y abril de 2026, con un botín estimado en casi 14 millones de pesos. Las víctimas coincidieron en el mismo patrón: una supuesta cita, una llegada a un punto acordado y una emboscada organizada.

Por el caso fueron detenidas tres adolescentes que habrían sido utilizadas como “carnada” por dos hermanos adultos, señalados como parte central de la organización. Los investigadores creen que la banda no sería la única que opera con esta metodología en la zona.

El avance de la causa se logró a partir del análisis de transferencias, cuentas receptoras, líneas telefónicas utilizadas para crear perfiles falsos y datos aportados por Meta. Además, las víctimas pudieron reconocer a varios sospechosos mediante fotografías oficiales.

La causa quedó en manos de fiscalías especializadas y de menores, mientras continúa la búsqueda de otros implicados que habrían participado tanto en las emboscadas como en la recepción del dinero obtenido mediante las transferencias forzadas.