Una ex policía bonaerense fue detenida por captar argentinos para combatir en Ucrania: ofrecían hasta 3.000 dólares mensuales

Una mujer, exintegrante de una fuerza de seguridad, fue detenida en Tigre acusada de integrar una organización dedicada a reclutar civiles, exmilitares y exefectivos para enviarlos a combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia a cambio de una remuneración cercana a los 3.000 dólares por mes. Su pareja, señalada como presunto cómplice, abandonó el país con destino a Brasil antes de que se concretara el allanamiento.

La investigación comenzó en marzo de este año, cuando cuatro hombres fueron interceptados por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza antes de abordar un vuelo con destino final a Ucrania.

En un primer momento, los viajeros aseguraron que iban a desempeñarse en tareas de construcción para reparar infraestructura dañada por el conflicto. Sin embargo, al ser entrevistados por separado, surgieron inconsistencias en sus versiones que despertaron sospechas.

Los investigadores detectaron que ninguno de ellos sabía quién había comprado los pasajes, quién los recibiría al llegar, cuál sería exactamente su trabajo ni cuándo regresarían al país. Además, viajaban sin dinero y afirmaron no conocer personalmente a quienes los habían contactado.

Finalmente, los cuatro reconocieron que su verdadero destino era el frente de combate y que les habían prometido un salario de alrededor de 3.000 dólares mensuales. También declararon que les habían indicado ocultar ese objetivo y decir que viajarían como obreros para evitar inconvenientes durante los controles migratorios.

A partir de distintas tareas investigativas, la Policía Federal logró identificar a los presuntos reclutadores y reconstruir el funcionamiento de la organización, que operaba desde un domicilio ubicado en Tigre.

Con autorización judicial se realizó un allanamiento en el lugar, donde fue detenida la mujer investigada. Durante el procedimiento también se secuestró un teléfono celular y se constató la existencia de una plataforma utilizada para operar con criptoactivos, cuyos fondos ya habían sido inmovilizados por orden de la Justicia.

En cuanto al otro sospechoso, los investigadores confirmaron que había salido del país con destino a Brasil el pasado 29 de junio, por lo que continúa siendo buscado.

Según informaron las autoridades, durante el operativo no se encontraron personas que pudieran ser consideradas víctimas de trata ni documentación que acreditara ese delito. La investigación continúa para determinar el alcance de la organización y establecer si hubo más personas reclutadas.