El Presidente decidió no revelar todavía quién lo acompañará en la próxima elección. También confirmó que enviará al Congreso una reforma del Banco Central y defendió los resultados económicos de su administración.

El presidente Javier Milei afirmó que ya tomó una decisión sobre la persona que integrará con él la fórmula electoral del oficialismo el próximo año, aunque evitó dar a conocer su identidad. Al mismo tiempo, adelantó que el Gobierno buscará avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
Las declaraciones se produjeron en medio del distanciamiento político con la vicepresidenta Victoria Villarruel. Durante una entrevista, el mandatario sostuvo que el nombre de su futuro compañero de fórmula permanecerá reservado por el momento.
En relación con las PASO, Milei cuestionó el costo que representan para el Estado y estimó que demandan cerca de USD 250 millones por año. Según planteó, las internas partidarias deberían ser organizadas y financiadas por cada espacio político, sin trasladar ese gasto al conjunto de los contribuyentes.
El Presidente aseguró que su rechazo a este sistema electoral es anterior a su llegada a la Casa Rosada y confirmó que el Ejecutivo intentará reunir el respaldo necesario en el Congreso para derogarlo.
La reforma del Banco Central, entre las prioridades del Gobierno
Milei señaló además que uno de los principales proyectos legislativos del segundo semestre será la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central.
La iniciativa tendrá como objetivo restringir la utilización de la emisión monetaria para financiar al Tesoro y otorgar mayor independencia a la conducción de la autoridad monetaria frente a los gobiernos de turno.
De acuerdo con el mandatario, el equilibrio actual del Banco Central no garantiza que una futura administración no vuelva a recurrir a la emisión para cubrir el déficit fiscal. Por ese motivo, consideró necesario establecer por ley la prohibición de asistir al Tesoro y reforzar la estabilidad de quienes estén al frente de la entidad.
En ese sentido, sostuvo que la función principal del organismo debe ser preservar el valor de la moneda y que su presidente no debería quedar sujeto a decisiones políticas arbitrarias.
La defensa de la política económica
Durante la entrevista, Milei volvió a respaldar el programa económico de su Gobierno y mencionó entre sus principales resultados el superávit fiscal, la desaceleración de la inflación, el levantamiento de restricciones cambiarias y la recuperación de reservas.
También afirmó que la administración nacional logró reconstruir la confianza al cumplir con sus compromisos financieros y aseguró que tanto la actividad como el Producto Bruto Interno superaron sus máximos anteriores.
Según su proyección, la Argentina podría completar tres años consecutivos de crecimiento, algo que —de acuerdo con sus declaraciones— no ocurre desde hace una década y media.
No obstante, reconoció que una parte de la sociedad todavía no observa una mejora concreta en sus ingresos. Milei atribuyó esa situación al tiempo que, según explicó, demanda corregir los problemas acumulados durante años y descartó recurrir a medidas de corto plazo para acelerar artificialmente la recuperación.
Inversiones y relación con el FMI
El jefe de Estado también se refirió a las revisiones del Fondo Monetario Internacional y sostuvo que las visitas del organismo buscan acompañar un programa que, desde la mirada oficial, cumple incluso por encima de las metas acordadas.
Respecto de las inversiones, señaló que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones cuenta con proyectos aprobados por más de USD 46.000 millones y propuestas en evaluación que superan los USD 100.000 millones.
Además, indicó que el monto total podría ubicarse por encima de los USD 150.000 millones al sumar diferentes anuncios privados.
Consultado sobre la posibilidad de que el Estado oriente inversiones en obras destinadas a la producción agropecuaria, Milei descartó una política de intervención directa. Explicó que la función del Gobierno será generar condiciones generales y reducir obstáculos para que el sector privado defina dónde y cómo invertir.
Finalmente, manifestó que aspira a ser recordado como el presidente que recibió un país en retroceso y consiguió modificar el rumbo a partir del mandato expresado por la ciudadanía en las urnas.
