El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aseguró que el crecimiento del crédito en la Argentina es significativo frente a los niveles de hace un año y medio, aunque reconoció que todavía continúa siendo bajo en comparación con otras economías.

Durante la presentación del Informe de Política Monetaria, el titular del BCRA también se refirió al aumento de la morosidad y admitió que se trata de uno de los problemas que enfrenta actualmente el sistema financiero.
Sin embargo, descartó que el Estado vaya a intervenir de manera directa para asistir a los deudores. Según explicó, la situación debe resolverse entre las personas o empresas que tomaron los créditos y las entidades que los otorgaron.
Bausili sostuvo además que el Banco Central no participó en la elaboración de los proyectos que actualmente se analizan en el Congreso para buscar alternativas frente al incremento de los atrasos en los pagos.
El funcionario señaló que los primeros datos de junio podrían mostrar una leve mejora en los niveles de morosidad respecto de mayo, aunque aclaró que todavía será necesario esperar para confirmar si efectivamente se produjo un cambio de tendencia.
También explicó que el deterioro del indicador no se relaciona únicamente con mayores dificultades para pagar las deudas, sino con el freno en la expansión del crédito. Al mantenerse prácticamente estable el monto total prestado, los créditos en situación irregular pasan a representar una proporción mayor.
El debate por los préstamos en dólares
Otro de los temas abordados por las autoridades del Banco Central fue la posibilidad de ampliar el acceso al financiamiento en moneda estadounidense.
Actualmente, existen restricciones para que los bancos otorguen préstamos en dólares a personas o empresas que no generen ingresos en esa moneda. Estas limitaciones fueron establecidas después de la crisis de 2001 para reducir los riesgos dentro del sistema financiero.
Bausili consideró que esa regulación merece ser nuevamente discutida y señaló que uno de los principales desafíos es encontrar mecanismos para canalizar hacia el sistema financiero local los dólares que los argentinos mantienen como ahorro.
Según explicó, mientras no existan instrumentos atractivos para colocar esos fondos dentro del país, una parte de esos recursos seguirá siendo destinada a mercados financieros del exterior.
Pese a plantear la necesidad de debatir una eventual modificación, el presidente del Banco Central aclaró que no habrá cambios inmediatos. Afirmó que, en las condiciones actuales, los riesgos de ampliar de manera significativa el crédito en dólares todavía superan a los potenciales beneficios.
