Caputo proyectó inversiones por hasta USD 50.000 millones y afirmó que la llegada de divisas reducirá el riesgo cambiario

El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el Gobierno se prepara para anunciar nuevas inversiones por hasta USD 50.000 millones en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y sostuvo que el ingreso de capitales será clave para sostener la disponibilidad de dólares durante los próximos años.

El funcionario realizó estas declaraciones durante una exposición ante empresarios en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde analizó la situación económica, defendió el rumbo oficial y trazó un escenario optimista de cara a 2027.

Según explicó, en las próximas semanas podrían conocerse nuevos proyectos de gran escala que se sumarían a los ya presentados bajo el régimen de incentivos.

Caputo detalló que hasta el momento ingresaron 43 iniciativas por un total de USD 148.229 millones, mientras que 23 proyectos ya recibieron aprobación por aproximadamente USD 49.766 millones.

Para el ministro, estas cifras representan solo una parte de las inversiones que podrían desembarcar en la Argentina durante los próximos años.

El Gobierno apuesta al ingreso de dólares

Durante su presentación, Caputo dedicó buena parte de su discurso a responder las dudas vinculadas con el mercado cambiario y el comportamiento del dólar en el período previo a las elecciones presidenciales de 2027.

El titular del Palacio de Hacienda sostuvo que el crecimiento de las inversiones permitirá aumentar de manera progresiva el ingreso de divisas y reducir las posibilidades de que se repitan escenarios de fuerte tensión cambiaria.

En ese sentido, afirmó que el flujo de dólares hacia la economía es cada vez mayor y consideró que esa tendencia permitirá atravesar 2027 con mejores condiciones macroeconómicas.

Caputo también vinculó sus expectativas con las reformas promovidas por el Ejecutivo, la llegada de capital privado y la eliminación de distintas restricciones que, según su diagnóstico, limitaron durante años el desarrollo productivo.

Cuestionó la histórica desconfianza hacia el sistema financiero

Otro de los ejes de la exposición estuvo relacionado con la relación de los argentinos con el peso, los bancos y el ahorro.

Caputo consideró que las sucesivas crisis económicas generaron una profunda pérdida de confianza en las instituciones financieras y mencionó como uno de los antecedentes más fuertes el corralito de 2001.

Según su análisis, esa experiencia explica en buena medida por qué una gran cantidad de personas continúa prefiriendo conservar sus ahorros en dólares y fuera del sistema bancario.

El ministro sostuvo que uno de los objetivos centrales del Gobierno es revertir esa situación y recuperar progresivamente la confianza para que los fondos vuelvan a canalizarse hacia el sistema financiero y la inversión.

Defendió el nuevo esquema económico

Caputo también volvió a cuestionar políticas aplicadas durante administraciones anteriores y puso el foco en la evolución de la actividad industrial.

De acuerdo con su análisis, pese a los subsidios y distintos mecanismos de protección, la industria acumuló una caída cercana al 10%, mientras que otros sectores como la construcción y el comercio también atravesaron períodos de retroceso.

El funcionario consideró que una parte significativa de los recursos destinados a sostener actividades económicas no terminó reflejándose en una mejora equivalente de la infraestructura.

Frente a ese escenario, aseguró que la estrategia actual busca aumentar la participación del sector privado mediante nuevas inversiones, concesiones y acuerdos de financiamiento.

Infraestructura y concesiones privadas

El ministro anticipó que durante los próximos dos años podría producirse una expansión importante de las obras de infraestructura.

En particular, mencionó el avance de las concesiones de rutas nacionales y la posibilidad de sumar financiamiento proveniente de organismos multilaterales.

Caputo señaló que el objetivo es generar un nuevo esquema que permita acelerar inversiones sin que todo el peso recaiga sobre los recursos del Estado.

Además, destacó el diálogo que mantiene con gobernadores de distintos espacios políticos y aseguró que existe disposición para trabajar en conjunto en proyectos vinculados con el desarrollo económico de las provincias.

En ese marco, remarcó que las diferencias partidarias no deberían impedir acuerdos cuando existen objetivos comunes relacionados con inversión, infraestructura y actividad productiva.

El ministro viene aumentando su presencia en distintas provincias y su participación en reuniones con mandatarios del interior.

Como parte de esa agenda, tiene previsto viajar a Catamarca junto al jefe de Gabinete, Diego Santilli, para continuar con las reuniones entre el Gobierno nacional y las administraciones provinciales.