Las estimaciones privadas anticipan que la inflación de agosto se ubicaría nuevamente por debajo del 2%, luego del repunte registrado en julio. De confirmarse, el dato marcaría un retorno a la desaceleración y podría acercarse a los niveles más bajos registrados durante la gestión de Javier Milei.

En julio, el Índice de Precios al Consumidor había mostrado una suba del 2,1%, cortando una tendencia descendente que se venía observando desde abril. Para agosto, sin embargo, las principales consultoras prevén una variación más moderada.
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) calcula un incremento del 1,8%, mientras que otras mediciones privadas proyectan incluso cifras inferiores.
Desde la Fundación Libertad y Progreso estimaron una inflación cercana al 1,4%, mientras que Eco Go calcula un avance del 1,6%. En ambos casos, los analistas señalaron que uno de los factores principales detrás de la desaceleración sería el menor ritmo de aumento en los alimentos.
Por su parte, Orlando Ferreres y C&T Asesores Económicos proyectan un dato del 1,5%, mientras que Analytica prevé una variación del 1,7%.
Desde el Banco Central también consideran que agosto podría cerrar con una inflación inferior a la de julio. Su presidente, Santiago Bausili, sostuvo recientemente que la tendencia general continúa siendo descendente y que el dato podría ubicarse incluso por debajo del registro de junio.
Ese mes, el IPC había sido del 1,9%, uno de los niveles más bajos del último año. Las expectativas oficiales y privadas apuntan ahora a que agosto pueda acercarse a los mínimos alcanzados durante 2025, cuando se registraron variaciones mensuales del 1,5% y 1,6%.
El dato definitivo será informado por el INDEC, y servirá para confirmar si la dinámica de precios retoma la senda descendente tras el incremento observado en julio.
