
La Justicia Federal investiga una maniobra ocurrida durante un operativo de destrucción de droga. Parte del cargamento apareció dentro de una camioneta oficial y surgieron mensajes en los que los agentes hablaban de “rescatar” paquetes.
Ocho efectivos policiales de Chaco quedaron bajo acusación federal por la presunta sustracción de 9,490 kilos de cocaína que debían ser destruidos durante un procedimiento realizado el 18 de diciembre de 2025.
La maniobra salió a la luz cuando un secretario del Juzgado Federal N° 2 detectó irregularidades en pleno operativo y ordenó revisar una camioneta Toyota Hilux utilizada por los agentes.
Dentro del vehículo fueron hallados nueve paquetes de cocaína, mientras que uno de los ladrillos ya se encontraba guardado en la mochila de uno de los policías.
A partir de ese descubrimiento se profundizó la investigación y aparecieron conversaciones de WhatsApp que, según la acusación, muestran cómo algunos de los involucrados hablaban previamente de quedarse con parte de la droga.
Entre los mensajes incorporados a la causa figura uno en el que un agente escribió: “Mañana tenemos la quema, capaz rescate algo”. En otro intercambio, uno de los policías expresó: “Salgo de todas mis deudas con una cajita de esas”.
Los fiscales federales Patricio Sabadini y Ruth Hilgenberg sostienen que la cocaína habría sido apartada con la intención de incorporarla posteriormente al circuito ilegal de comercialización.
Por ese motivo, solicitaron penas de entre 8 y 15 años de prisión para los acusados.
Según la hipótesis de la Fiscalía, el comisario Rubén Héctor César Alegre habría cumplido un rol central en la organización de la maniobra. La acusación incluye los delitos de peculado y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada.

