Milei volvió a poner a Malvinas en el centro de la agenda internacional

El presidente Javier Milei volvió a referirse al reclamo argentino sobre las Islas Malvinas y aseguró que su Gobierno continuará buscando una solución exclusivamente por canales diplomáticos. En una entrevista con medios franceses, afirmó que espera que el Reino Unido avance cuanto antes hacia una devolución de las islas.

El mandatario descartó expresamente cualquier alternativa militar y sostuvo que la estrategia oficial apunta a fortalecer la posición argentina en el escenario internacional. El Gobierno viene planteando que el reclamo también alcanza a Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos correspondientes.

Las declaraciones se conocen en medio de una nueva escalada de diferencias con el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en el Atlántico Sur. La administración de las islas anunció este domingo la extensión por cinco años de las licencias offshore vigentes, con la posibilidad de prorrogarlas por otros dos años si las empresas cumplen con los programas establecidos. La medida cuenta con respaldo del Gobierno británico.

Desde Buenos Aires, en cambio, el Ejecutivo considera que las actividades petroleras realizadas sin autorización argentina son ilegales y durante las últimas semanas impulsó nuevas medidas judiciales, administrativas y legislativas contra empresas vinculadas con esos proyectos. Entre las compañías involucradas aparecen Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, responsables del desarrollo Sea Lion.

La disputa también llegó a la Justicia argentina. Una jueza federal ordenó recientemente frenar las obras relacionadas con Sea Lion, aunque la aplicación efectiva de esa medida fuera del territorio argentino presenta dificultades jurisdiccionales. Las empresas, por su parte, sostienen que cuentan con licencias válidas otorgadas por las autoridades de las islas y que continuarán con sus planes.

El Reino Unido mantiene la administración del archipiélago y sostiene que corresponde respetar la voluntad de sus habitantes, mientras que la Argentina mantiene su reclamo de soberanía y promueve una negociación bilateral.

Milei volvió así a colocar la cuestión Malvinas dentro de la agenda exterior del Gobierno, con énfasis en la presión diplomática, jurídica y económica y sin contemplar, según expresó, una salida armada al conflicto.