Milei en la ONU: Malvinas, fuertes críticas al organismo y una apuesta por la inteligencia artificial

El presidente Javier Milei brindó este miércoles su tercer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, donde puso el foco en el reclamo argentino por las Islas Malvinas, cuestionó duramente el funcionamiento de la ONU y presentó a la Argentina como un potencial polo mundial para el desarrollo de inteligencia artificial.

La exposición se extendió durante unos 19 minutos y tuvo como uno de sus principales ejes la disputa de soberanía con el Reino Unido. Milei sostuvo que Malvinas constituye una “causa nacional” e insistió en que Londres debe retomar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica.

Malvinas y un mensaje directo al Reino Unido

Durante buena parte de su intervención, el mandatario cuestionó el papel que Naciones Unidas desempeñó durante las últimas décadas frente al conflicto por las islas.

Milei sostuvo que existe una distancia entre las resoluciones adoptadas por organismos internacionales y lo que efectivamente sucede en el territorio. En ese marco, reiteró la posición argentina y aseguró que el Gobierno avanzará con medidas propias para defender sus intereses.

El Presidente también hizo referencia a la explotación de los recursos naturales alrededor de las Malvinas, en momentos de creciente tensión por el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de las islas.

El Gobierno argentino viene impulsando sanciones contra empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas desarrolladas sin autorización de Buenos Aires y presentó un proyecto para endurecer las penalidades contra compañías, accionistas y proveedores que participen de esas operaciones.

En ese contexto, Milei dirigió además un mensaje al sector energético internacional. Invitó a las empresas a invertir en Vaca Muerta, aunque dejó en claro que el Gobierno argentino diferenciará a aquellas compañías que participen en la explotación de recursos en las aguas que rodean las Malvinas.

Fuertes cuestionamientos a las Naciones Unidas

Otro tramo central de su exposición estuvo dedicado al funcionamiento de la ONU.

Milei cuestionó la capacidad del organismo para hacer cumplir sus propias decisiones y volvió a manifestarse en contra de diferentes agendas impulsadas desde ámbitos multilaterales, entre ellas la Agenda 2030.

El mandatario utilizó expresiones especialmente críticas para describir el funcionamiento burocrático de Naciones Unidas y planteó que, desde su perspectiva, el organismo intervino en cuestiones que deberían quedar bajo decisión de cada país.

Pese a esos cuestionamientos, hacia el final de su intervención señaló que la Argentina continuará participando de los organismos multilaterales y de aquellos espacios internacionales en los que considere necesaria la cooperación entre países.

Las críticas por el manejo de la pandemia

Milei también volvió sobre la gestión internacional de la pandemia de Covid-19.

En ese tramo responsabilizó a organismos internacionales y a distintos gobiernos por las políticas de confinamiento implementadas durante la emergencia sanitaria. Incluso utilizó el término “genocidio” para caracterizar las consecuencias que, según su interpretación, tuvieron aquellas decisiones. Esa calificación corresponde a la posición expresada por el Presidente durante su discurso.

También vinculó ese episodio con la decisión de su Gobierno de retirar a la Argentina de la Organización Mundial de la Salud.

Inteligencia artificial: Argentina quiere posicionarse como un polo mundial

La inteligencia artificial ocupó otro lugar destacado de la presentación.

Milei rechazó la idea de avanzar con regulaciones preventivas amplias sobre esta tecnología y sostuvo que la Argentina buscará ofrecer condiciones favorables para atraer empresas e inversiones vinculadas al sector.

El Presidente planteó que el país cuenta con energía, minerales críticos y recursos humanos para participar de esa industria y adelantó que su administración apunta a ofrecer un marco jurídico favorable, beneficios fiscales y un esquema con menores restricciones regulatorias para compañías vinculadas con la inteligencia artificial.

Según explicó, su Gobierno considera a la IA una herramienta capaz de aumentar significativamente la productividad y entiende que los países occidentales deberían ocupar un rol central en su desarrollo.

La relación con Estados Unidos e Israel

En materia internacional, Milei volvió a dejar explícito el posicionamiento de su administración.

El mandatario afirmó que la Argentina tomó la decisión de alinearse con Occidente y mencionó específicamente a Estados Unidos e Israel como socios con los que el Gobierno comparte valores y objetivos estratégicos.

También condenó las acciones del régimen iraní contra Israel y recordó la decisión argentina de declarar organización terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán, además de mencionar la búsqueda de justicia por los atentados ocurridos en territorio argentino en 1992 y 1994.

La respuesta del Reino Unido por Malvinas

El discurso tuvo repercusiones inmediatas en Londres. El Gobierno británico reiteró que considera que no existe ninguna duda sobre su soberanía sobre las islas y rechazó las medidas argentinas contra empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos en la zona.

La posición británica se apoya en el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas. Argentina, en cambio, sostiene que ese principio no resulta aplicable al caso de Malvinas y reclama negociaciones bilaterales sobre la soberanía. Ambas posiciones volvieron a quedar expuestas durante la Asamblea General.

Un día antes de la intervención de Milei, el primer ministro británico Andy Burnham había señalado ante la ONU que su país se mantendría firme frente a lo que calificó como amenazas a los territorios británicos, mencionando expresamente a las Malvinas. El canciller argentino Pablo Quirno respondió entonces reiterando la disposición de Buenos Aires para retomar las negociaciones bilaterales.

De esta manera, el tercer discurso de Milei ante Naciones Unidas combinó el renovado reclamo por Malvinas, una fuerte crítica al funcionamiento del organismo y una exposición de la estrategia internacional y económica con la que el Gobierno busca posicionar a la Argentina en materia energética y tecnológica.