El presidente Javier Milei volvió a defender el rumbo económico de su Gobierno y aseguró que la Argentina no atraviesa una recesión. Según explicó, lo que se observa es una desaceleración en el ritmo de crecimiento, en medio de cambios estructurales que generan comportamientos diferentes entre los distintos sectores de la economía.

Durante una entrevista televisiva, el mandatario sostuvo que algunas actividades se están expandiendo mientras otras se contraen y rechazó que ese escenario implique necesariamente una recesión generalizada. También cuestionó a economistas y dirigentes que, según su visión, buscan instalar expectativas negativas sobre la marcha de la actividad.
Milei también apuntó contra quienes plantean la necesidad de un tipo de cambio más alto. En ese sentido, afirmó que pedir una devaluación significa impulsar una pérdida de poder adquisitivo y calificó de “cobardes” a quienes sostienen esa postura.
El Presidente insistió además en que el consumo se mantiene en niveles elevados, aunque señaló que cambiaron los hábitos de compra y mencionó el crecimiento del comercio electrónico como uno de los ejemplos de esa transformación.
En materia laboral, relativizó el aumento de la desocupación y sostuvo que durante su gestión se generaron más de 500 mil puestos de trabajo. También vinculó el crecimiento de la informalidad con nuevas modalidades de contratación surgidas en los últimos años.
Sobre el frente financiero, Milei aseguró que el Gobierno tiene cubiertas las necesidades de financiamiento del sector público hasta fines de 2027 y volvió a descartar la posibilidad de un default durante su mandato.
El mandatario reconoció, de todos modos, que existe dolarización de carteras y que el riesgo país volvió a superar los 600 puntos. Atribuyó esas tensiones principalmente a la incertidumbre política de cara a las próximas elecciones presidenciales.
La discusión sobre el nivel de actividad continúa abierta, mientras el Gobierno sostiene que los cambios en la economía responden a una transformación estructural y no a una recesión.
