Condenan a un hombre a seis años de prisión por explotación sexual de dos mujeres

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de la ciudad de Buenos Aires condenó hoy a seis años de prisión a un hombre por explotar sexualmente a dos mujeres y abusar de su situación de vulnerabilidad, al tiempo que estableció una reparación económica para las víctimas, informó el Ministerio Público Fiscal (MPF).

En línea con lo solicitado por la Fiscalía, se sentenció a Adrián Esteban Simón Kracovsky (actualmente detenido de forma preventiva en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza) como autor penalmente responsable del delito de «explotación de la prostitución ajena en dos casos».

La pena fue agravada debido a la situación de vulnerabilidad de las dos víctimas mujeres, en concurso real con tenencia ilegítima de documento nacional de identidad ajeno, consignó el MPF.

De esta forma, la sentencia impuso a Kracovsky una multa de 90 mil pesos junto con el pago de la sumas de 343.119,21 y 705.845,23 pesos respectivamente a cada víctima en concepto de reparación económica.

A su vez, el Tribunal dispuso que el dinero incautado en la investigación sea afectado al «Fondo de Asistencia Directa a las Víctimas de Trata».

La causa fue abierta mediante una denuncia realizada en la Línea 145 en marzo de 2022, que señaló la intervención del acusado en el funcionamiento de departamentos en avenida Del Libertador al 700, en la ciudad de Buenos Aires, en los que se explotaba sexualmente a dos mujeres que concurrían allí.

La denuncia fue derivada a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), que dio inicio a una investigación preliminar, según consigna el sitio Fiscales.gob.ar.

En forma paralela, se encomendó la investigación a la Prefectura Naval Argentina y a la División Trata de Personas de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, quienes probaron la intervención del acusado en la facilitación y explotación de la prostitución ajena de las mujeres.

Durante su exposición, el MPF destacó el agravante de vulnerabilidad de las víctimas, una de ellas por su condición migrante, limitaciones en su salud y un historial de empleo precario; y en otra por su residencia precaria, problemas de convivencia con su familia, y recorrido desde la adolescencia en el circuito prostibulario.

«Sólo valorando las evidencias y analizándolas conglobadamente, y con perspectiva de género, podremos arribar a la verdad de lo ocurrido. Y esa verdad no es otra que aquella que concluye en la responsabilidad del acusado en la explotación de mujeres», indicó el fiscal federal Nicolás Czizik al ponderar los elementos probatorios.

En ese marco, Czizik puso de relieve el testimonio de la profesional del Programa de Rescate, Gloria Almada, ya que que su relato permitió conocer que «ambas mujeres se hallaban en situación de vulnerabilidad y cómo el proxeneta suele invisibilizar la explotación detrás de un vínculo afectivo, cuando sin trabajar recibe los beneficios de los cuerpos de las mujeres que lo rodean».

Y concluyó que «eso es lo que ocurre en este caso: bajo el ropaje de un hombre que es percibido como bueno, comprensivo, protector, se esconde el explotador, que emprende y gana dinero con el cuerpo de las mujeres como materia prima».