domingo 09 de agosto de 2020 - Edición Nº613

Policiales | 31 jul 2020

La Plata Noticias

Se conoció conversación de WhatsApp del pastor denunciado por pedir sexo oral a cambio del Perdón


Uno de los mensajes del pastor  Evangelista de Berisso Mauricio Giménez le envió a una joven a la cual le prometió  trabajo, perdón y prosperidad  a campo de que ella le practique sexo oral.

Además según la denuncia el implicado le mostró los genitales. ‬Las exhibiciones obscenas tuvieron lugar en Los Hornos. El caso fue denunciado en la Comisaría Tercera.

Un pastor evangélico de Berisso ñe habia propuesto  “perdonar” a un feligrés a cambio de sexo oral. Ocurrió fuera de la puerta de la casa de la víctima, y según el informe policial al que este periódico tuvo acceso, el hombre supuestamente se bajó los pantalones e hizo la siguiente sugerencia: “Estás desempleado, has discutido conmigo, pero estoy dispuesto a perdonarte si lo haces aquí mismo”.

El religioso acusado es Mauricio Giménez, miembro del movimiento cristiano “Esperanza de Vida”, que posee varios templos en Berisso, Los Hornos y otros lugares de la provincia de Buenos Aires.

Según lo que dijo la víctima a nuestras fuentes, se reunieron en una reunión pastoral hace cinco meses, antes del inicio del aislamiento por Covid-19. “Fui a la iglesia por sugerencia de un amigo. Me gustó la propuesta del movimiento y comencé a participar regularmente”, dijo la joven, que estudia psicología en la Universidad de La Plata y vive en Los Hornos.

Para esta nota la identificaremos con un nombre de fantasía. “Laura” comenzó a mantener contacto con Giménez en uno de los centros evangélicos. “Quería participar en este grupo y también había propuesto realizar talleres sobre cuestiones de género en la iglesia. Estaban muy interesados y yo estaba muy entusiasmado.

es que la joven se involucra en organizaciones que luchan contra la violencia y el abuso de género. Lo hizo durante sus estudios universitarios y ha estado involucrada en ellos desde su compromiso con un partido político.

Laura admite que tuvo un acercamiento con Giménez. El pastor le envió mensajes y en varias ocasiones la llevó de Berisso a Los Hornos, donde vive la mujer. “Me dijo que estaba separado, así que estaba progresando en esta relación. Pero cuando me enteré de que seguía casado, lo corté todo y eso lo hizo enojar”, dijo.

Giménez también trabaja en la destilería de YPF La Plata y es miembro de uno de los sindicatos de las empresas petroleras de esta ciudad, que está cerca de Buenos Aires. También está en estrecho contacto con la dirección de culto del Ayuntamiento de Berisso. Habría usado supuestas influencias para ofrecerle trabajo. Pero todo se desmoronó cuando Laura dejó de perseguir la relación con el pastor.

A partir de ese momento, según la demandante, se iniciaron una serie de acciones de acoso a través de las redes sociales, los mensajes de WhatsApp e incluso los acercamientos a su casa. Ella dijo que lo denunciaría por esta actitud, y la situación se puso aún más tensa. “Entre las amenazas estaba mi familia. Un día me dijo que había estado vigilando a mi hermana. Me dijo cómo estaba vestida”, dijo la chica.

Hace dos semanas, tuvo un incidente en el que exigió sexo oral. “No me atreví a denunciarlo entonces porque tenía miedo. Pero la situación de intimidación se volvió tan mala que decidí ir a la policía”, recuerda la víctima.

Laura fue la primera en la comisaría de mujeres de La Plata, donde, como ella dice, no quisieron grabar su denuncia. Le dijeron que no se había producido ningún abuso y que no podían dejar constancia de este testimonio. Al final, la presentación se hizo en la tercera sección de Los Hornos y se remitió a la fiscalía especializada en cuestiones de género.

La empresa donde trabaja Giménez también intervino. Como le dijeron a nuestras fuentes en la petrolera estatal, “la empresa se enteró ayer de una denuncia de un grupo de mujeres miembros de uno de los sindicatos, aunque los hechos denunciados hasta ahora no han causado ningún problema en las plantas de YPF. A partir de ese momento, activó los protocolos, y los órganos internos de la empresa actuaron para separar preventivamente al presunto atacante de sus funciones sin ir al lugar de trabajo”.

La Destilería también informó que “YPF tiene varias políticas corporativas dirigidas a controlar, prevenir y castigar el comportamiento violento contra las mujeres. Este trabajo activo es una política que se extiende a toda la empresa. Por esta razón, la empresa decidió hace tres años crear un Comité de Género y Diversidad para dar orden y método al trabajo ya realizado.

El acusado se ha defendido en las redes sociales. “Sé que todas las personas que me aman y conocen mi forma de ser saben muy bien quién soy. En principio, quiero decirle que lo que se me acusa no es cierto. Pero no soy responsable, sino la justicia para decirlo y aclararlo”, escribió en una larga publicación en Facebook.

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