Una niña salteña de dos años escuchó por primera vez «ruiditos» porque se activó exitosamente el implante auditivo de tronco encefálico (ABI) que le habían
Una niña salteña de dos años escuchó por primera vez «ruiditos» porque se activó exitosamente el implante auditivo de tronco encefálico (ABI) que le habían