Después de varias semanas atravesadas por paros, clases interrumpidas y un creciente malestar entre las familias, la Escuela Anexa de la UNLP retomó la actividad
Después de varias semanas atravesadas por paros, clases interrumpidas y un creciente malestar entre las familias, la Escuela Anexa de la UNLP retomó la actividad