Al menos once personas murieron debido a las fuertes lluvias en el norte de Corea del Sur y ocho están desaparecidas, según el último informe publicado por las autoridades surcoreanas.

Las inundaciones dejaron seis muertos en la capital, Seúl, tres en el resto de la provincia occidental de Gyeonggi, y otras tres en la provincia oriental de Gangwon, según ha informado la agencia Yonhap.
Además, más de 5.000 personas y casi 3.000 hogares han tenido que ser evacuadas en 46 ciudades, pueblos y aldeas, incluida la capital surcoreana, según la agencia DPA.
Muchas de estas personas habitan viviendas ubicadas en banjihnas (semisótanos), por lo que la lluvia inundó sus casas.
De hecho, la mitad de las personas fallecidas vivían en este tipo de viviendas. En Seúl hay cerca de 200.000 de este tipo de alojamientos el 5 por ciento de todos los hogares de la capital, informó la citada agencia.
En las próximas horas se espera entre tres y cuatro centímetros de lluvia por hora en las regiones de Gyeonggi, Gangwon y Chungnam.
En las últimas 24 horas se registraron entre 1,3 y 2,2 centímetros de agua en estas provincias, incluida Seúl.
Las lluvias comenzaron el lunes y son las más fuertes en los 115 años que Corea del Sur realiza observaciones climáticas, según el presidente Yoon Suk-yeol.

Imágenes compartidas en redes sociales mostraron a personas vadeando en aguas por la cintura y estaciones de metro inundadas, mientras que el elegante distrito capitalino de Gangnam fue golpeado duramente, con autos cubiertos de agua.
En total, unas 600 personas se han visto afectadas y muchas de ellas tuvieron que dejar sus casas.
De los fallecidos, tres personas murieron atrapadas en un apartamento bajo el nivel del suelo conocidos como banjiha, según el ministerio.
Medios locales indicaron que las víctimas son una adolescente, su madre y su tía.
Otra persona murió al intentar quitar un árbol que había caído en una acera y se cree que fue electrocutado.
Otro murió en un alud que sepultó su casa en la provincia montañosa de Gangwon.
El presidente Yoon, quien el martes visitó el banjiha, afirmó que los surcoreanos sufrieron «muchos daños».
En una reunión del gobierno, pidió a las autoridades prestar mayor atención a los más vulnerables.
«Quienes luchan financieramente o enfrentan dificultades físicas suelen ser más vulnerables a los desastres naturales», dijo.
Yoon ha enfrentado críticas por no acudir al centro gubernamental de control cuando comenzaron las lluvias intensas.
Medios locales reportaron que su ausencia se debió a una inundación cerca de su casa, pero el gobierno lo desmintió e informó que él decidió permanecer en su vivienda porque su equipo se encargó de la respuesta.
