Seis consejos prácticos para mejorar tu bienestar físico, mental y emocional

Gozar de una buena salud involucra diferentes aspectos que van más allá de la parte física exclusivamente, y que se interconectan entre sí para permitirnos vivir una vida equilibrada y feliz.

Al incluir ciertos hábitos saludables en nuestra rutina diaria estaremos cuidando tanto nuestra salud física como la salud mental y emocional. Incluso haciendo pequeños cambios se pueden observar resultados realmente buenos.

A continuación, veremos algunos consejos que pueden tener en cuenta para aplicarlos en tu día a día y así disfrutar de una vida más sana y feliz.

1.      Hacer ejercicio físico

Uno de los hábitos con mayor impacto en nuestra salud es el ejercicio físico. Entre algunos de los beneficios de hacer actividad física se encuentra reducir la presión arterial, mejorar la condición física, mejora la densidad ósea, ayuda a tratar y prevenir enfermedades como depresión, ansiedad, diabetes y obesidad, cura el insomnio, mejora la concentración y mucho más.

Lo mejor es que no es necesario hacer entrenamientos muy largos o extenuantes para conseguir estos beneficios, es posible conseguir grandes mejoras en la salud con solo integrar 30 minutos de caminata al día, practicar un deporte que te guste 3 veces por semana o incluso intentar incluir actividad física extra que generalmente no haríamos, como ir a hacer las compras caminando en lugar de ir en auto.

2.      Incluye más comidas saludables en tu dieta

Es muy común que por la falta de tiempo y el ajetreo del día a día tengamos una dieta basada en alimentos ultra procesados y comida rápida. Cocinar en casa más seguido nos permite controlar los ingredientes que utilizamos, integrar más vegetales y reducir las grasas, logrando comidas más completas y mucho más sanas.

Una buena manera de incluir comidas caseras saludables a nuestra dieta, si contamos con poco tiempo durante la semana, es pre-cocinarlas y refrigerarlas. Esto se conoce como “Meal prep” y, de este modo, podemos tener acceso a comida más saludable y nutritiva de forma práctica y rápida. La idea es establecer qué se comerá cada día, organizar las compras y preparar los alimentos cuando haya tiempo, por ejemplo durante el fin de semana. En dos o tres horas de picar vegetales y pre-cocinar, se pueden armar las comidas de varios días.

3.     Dedícale tiempo a actividades de ocio

No todo en nuestra vida puede ser trabajo y responsabilidades, ya que esto puede llevar a desarrollar cansancio mental y emocional, condiciones como el burn-out, ansiedad, insomnio y más. Por esta razón es muy importante tomar tiempo para actividades de recreación que nos hagan felices, que nos relajen y que nos diviertan.

Tener un hobby que disfrutes y te aleje de la rutina tiene muchos beneficios para la salud, y si se trata de un pasatiempo que incluya a otras personas, como tomar una clase de baile o de pintura, por ejemplo, también te permitirá hacer crecer tu círculo social.

4.      Dormir bien

Además de hacer ejercicio y comer de forma saludable, descansar forma parte esencial de nuestro bienestar. Dormir menos horas de lo recomendado o dormir mal puede afectar negativamente nuestras emociones y, si esto se mantiene por periodos prolongados de tiempo, puede tener efectos negativos en la salud.

Es muy recomendable establecer una rutina de sueño de al menos 7 horas diarias, en condiciones que realmente favorezcan el descanso, como contar con una temperatura cómoda en la habitación, tener un colchón y almohadas en buenas condiciones, usar ropa cómoda y evitar la entrada de luces muy brillantes al cuarto.

Si te cuesta trabajo conciliar el sueño a la hora deseada, un buen consejo es alejarte de las pantallas al menos 1 hora antes de dormir y establecer una rutina relajante previa al descanso. Además de restringir el uso de celular o computadora, puedes ponerte ropa confortable, bajar las luces, escuchar música tranquila, leer un libro o hacer alguna actividad liviana, como estiramientos o yoga. De esta manera tu cerebro comprenderá que es momento de descansar y con el tiempo se acostumbrará a esta nueva rutina.

5.      Dedicar tiempo a la sanación emocional

Una de las grandes claves del bienestar general es prestar suficiente atención a las necesidades emocionales; sanar heridas del pasado y aprender a lidiar con situaciones del presente puede llevarnos a vivir una vida mucho más plena y feliz.

Está científicamente comprobado que las emociones mal manejadas, como la ira, el rencor y la tristeza, pueden causar enfermedades físicas. Es por ello que vale la pena tomarse un tiempo de forma regular para expresar los sentimientos y aprender técnicas de regulación emocional.

Existen muchas maneras de hacer esto, por ejemplo, hacer terapias psicológicas, tomar clases de yoga, meditar, escribir en un diario y más. Para algunas personas hacer alguna actividad que disfruten o pasar tiempo con amigos les ayuda a liberar sus emociones y sentirse mejor en general.

6. Romper con el sedentarismo

Suena tópico, sin embargo nuestra forma de vida es excesivamente sedentaria. La falta de movimiento físico puede conducirnos, por increíble que parezca, a vivir en una sensación de estancamiento que podría llevarnos a una depresión (o, sin ir tan lejos, a procrastinar y malgastar nuestro tiempo libre, haciéndonos sentir que no rendimos ni aprovechamos el tiempo que se nos ha dado). Una buena forma de romper con este círculo vicioso es salir al exterior. Un gesto tan sencillo puede suponer un gran cambio a nivel anímico, aparte de poner en movimiento nuestro cuerpo (algo que siempre produce una sensación de salud que sube nuestro estado anímico). Respirar aire puro, alejarse de la ciudad, hacer largas caminatas, o sencillamente salir a pasear por la calle una hora al día. Pasear es uno de los ejercicios más sanos que existen, y quema las mismas calorías que correr, si caminamos a un paso acelerado. Lo importante es poner nuestro cuerpo en movimiento, así como desentumecer los músculos y despejar la mente.