
Un hombre con aparentes antecedentes psiquiátricos está detenido acusado de haber asesinado a mazazos a su madre de 87 años el lunes pasado en su casa de la localidad bonaerense de Moreno, y la fiscalía aguarda un informe sobre su salud mental para ver si está en condiciones de ser indagado o si es inimputable, informaron hoy fuentes judiciales y policiales.
El hecho ocurrió el lunes pasado, después del mediodía, en una vivienda de la calle Lisandro de la Torre 794 de la mencionada localidad del oeste del conurbano, donde personal de la comisaría 1ra. de Moreno arribó ante un llamado al 911.
Según las fuentes, un vecino reportaba que en la entrada de la casa había billetes tirados y temía que la mujer que vivía allí junto a su hijo hubieran sido víctimas de algún ilícito.
Personal de la comisaría 1ra. de Moreno llegó al lugar y al no ser atendidos por ninguno de los moradores, con la presencia de testigos, ingresó a la vivienda por la puerta del patio trasera, que estaba abierta.
Voceros judiciales indicaron a Télam que en un sillón del living comedor de la vivienda, los policías hallaron el cadáver de la propietaria, identificada como Graciela Rosa Rodríguez (87).
«La mujer estaba visiblemente ensangrentada, con la cabeza destrozada a golpes, el tronco recostado en el sillón y los pies descalzos, apoyados en el piso», dijo a Télam una fuente judicial.
Al revisar el resto de la vivienda, la Policía encontró al hijo de la víctima semidesvanecido, recostado en la cama de un dormitorio y con un cuchillo en la mano, quien de inmediato fue reducido y aprehendido como sospechoso.
El imputado fue identificado por las fuentes como Luciano Juan Dalpra (49) quien, según vecinos y allegados a la familia, tiene antecedentes de haber estado internado al menos en dos oportunidades en un hospital psiquiátrico.
La escena fue preservada para el trabajo de los peritos y de inmediato en el caso intervino la fiscal Luisa Pontecorvo, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Moreno, quien envió al lugar del hecho a su secretario Pablo Córdoba y al auxiliar Federico Tosoni.
Los investigadores secuestraron en la escena del crimen lo que, tras la autopsia, se cree que fue el arma homicida: una maza ensangrentada.
Voceros judiciales señalaron a Télam que los médicos forenses informaron a la fiscalía que la causa del deceso de Rodríguez fue un «paro cardiorrespiratorio traumático, secundario a un shock encefálico», producto de los múltiples traumatismos que presentaba la víctima en la cabeza, entre ellos, la fractura de la calota y la base del cráneo.
La última vez que vieron con vida a la víctima fue el mismo lunes pasado, pero por la mañana, cuando fue a comprar pan, por lo que el ataque fue cuando regresó del comercio.
También se encontró en la casa un blíster vacío de comprimidos de clonazepam, que se cree ingirió el ahora imputado, quien por ese motivo tuvo que ser trasladado y permanecía hoy internado en el hospital de Moreno.
«No sabemos aún si tenía alguna intención suicida con la ingesta de toda esa medicación o con el cuchillo que tenía en su mano pero no empleó en el ataque a su madre», dijo a Télam otra de las fuentes de la investigación.
Dalpra quedó imputado por «homicidio triplemente agravado por el vínculo, por mediar violencia de género (femicidio) y por ensañamiento», delito que tiene como pena única la prisión perpetua.
Antes de indagarlo, la fiscal Pontecorvo y su equipo de la UFI 3 aguardaban hoy una evaluación médica y psiquiátrica de Dalpra para saber si está en condiciones de declarar y, más allá de futuros peritajes más complejos, si se puede confirmar si padece algún tipo de enfermedad mental que le impida comprender la criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones.
