Los damnificados contaron reiterados ruidos molestos y diferentes disturbios que se extienden hasta la madrugada.

Frentistas de la zona de 39 y 116 volvieron a denunciar ayer a la policía y al municipio por la fuerte música que les impide dormir. Desde la pandemia las autoridades locales no toman cartas en el asunto ante sus denuncias al 147. Exclaman que están desamparados ante ruidos molestos, grescas, olores nauseabundos, orines, botellas rotas, etc.
Según las denuncias las actividades nocturnas en el espacio “Nuevo Encuentro” suelen ser jueves, viernes, sábados y feriados.
Reiteran que Control Urbano nunca intervino y por ende aseguran que deben apelar a los medios de comunicación para terminar con este calvario.

