Mañana amplía su indagatoria “Nina”, la empleada de los Del Rio que puede complicar aún más al hijo

La empleada del matrimonio Del Rio, asesinado hace casi cuatro meses en su casa del partido bonaerense de Vicente López, irá mañana a ampliar su declaración indagatoria ante los fiscales que la tuvieron los primeros 13 días de la investigación presa como presunta “entregadora”, y la expectativa está centrada en ver si, en caso de declarar, complica al hijo menor de las víctimas, detenido como presunto parricida, informaron hoy fuentes judiciales.

Los fiscales Marcela Semería, Martín Gómez y Alejandro Musso convocaron a María Ninfa «Nina» Aquino (64) para las 10 en la sede de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Vicente López, situada en la calle San Martín 4791, en Villa Martelli.

La mujer, de nacionalidad paraguaya, que trabajó 12 años para las víctimas José Enrique Del Rio (75) y su esposa María Mercedes Alonso (72) y que fue quien el pasado 25 de agosto los encontró asesinados, irá acompañada por su defensor Hugo López Carribero.

La abogada particular del detenido Del Rio, Mónica Chirivín, insistió en que sea convocada luego de que la mujer dio una entrevista televisiva en la que aseguró que cuando encontró los cuerpos escuchó ruidos en la casa.

“No hemos decidido aún si mi clienta va a ampliar o no sus dichos. Ella está muy enojada con estos fiscales que la tuvieron presa, que saben que es inocente hace meses y que aún no la desvincularon de esta causa”, dijo a Télam López Carribero quien, de todas formas, adelantó que “Nina” hará algunas declaraciones a la prensa.

La propia mujer y su abogado, en declaraciones a la prensa, ya adelantaron que ella

también está en condiciones de reconocer al denominado “caminante encapuchado” que quedó filmado en los videos llegando y saliendo de la escena del crimen la tarde del 24 de agosto, como el actual detenido, Martín Del Rio (48), hijo menor de las víctimas.

También está en condiciones de afirmar que el pantalón y el buzo gris con los que el presunto asesino salió de la casa –se cambió parcialmente de ropa en su partida-, los reconoce como de su expatrón, Enrique Del Rio.

«No tengo problemas en volver a declarar, pero voy a decir que reconozco en el video a Martín Del Rio, caminando con la capucha y usando el buzo y el pantalón del padre, esa ropa la lavaba yo», le comentó Aquino a su letrado.

Fuentes judiciales informaron a Télam que los representantes del Ministerio Público citaron a la empleada de los Del Rio para que aporte ciertas circunstancias del hecho y, en breve, lo más probable es que la desvinculen definitivamente del expediente.

En su momento, Aquino fue detenida por una serie de actitudes extrañas que, para los investigadores, tuvo el día que descubrió el doble crimen de sus empleadores, como tardar más de dos horas en encontrar los cadáveres, no notar que algunos ambientes habían sido revueltos y entregar un casquillo de bala que encontró en un living.

Sin embargo, quien terminó de incriminarla con su relato -en ese momento como testigo clave- fue el ahora detenido Del Rio, quien le dijo a los fiscales que una billetera secuestrada en la casa de la empleada, y de la cual Aquino había borrado una foto en su celular, era donde su madre guardaba la llave de la caja fuerte de la casa, algo que después quedó descartado.

Del Rio padre (75) y su esposa Alonso (72) aparecieron asesinados -él de tres balazos y ella de uno- el pasado 25 de agosto en el interior de su automóvil en el garaje de su casona de la calle Melo 1101, de Vicente López.

Ambos estaban vestidos como para salir y con los cinturones de seguridad colocados, la mujer en el asiento del conductor y su marido en el del acompañante.

Si bien la empleada de la casa, «Nina» Aquino, fue la primera detenida ante la sospecha de haber actuado como «entregadora», el juez de la causa la liberó por falta de pruebas y el 7 de septiembre los fiscales detuvieron al hijo menor de los fallecidos, Martín, como supuesto autor de un doble parricidio cometido el día anterior al hallazgo.

Para los fiscales Gómez, Musso y Semería, con un «plan previamente diagramado», Del Rio asesinó a sus padres a balazos con una pistola calibre 9 milímetros el 24 de agosto pasado, entre las 17.33 y las 18.30, dentro del automóvil Mercedes Benz guardado en la cochera de la propiedad, tras lo cual robó el DVR con las grabaciones de las cámaras de seguridad y montó la escena para que parezca un homicidio en ocasión de robo.

En base a prueba fílmica, tecnológica y testimonial recopilada por la fiscalía, Del Rio cumple prisión preventiva como supuesto autor de un «doble homicidio calificado por alevosía, por el vínculo, por el uso de arma de fuego y por ser criminis causa» (matar para lograr la impunidad), delito que prevé como única pena la prisión perpetua.

Para los fiscales el móvil fue económico y está vinculado a los desmanejos financieros del imputado con los bienes y negocios familiares y la frustrada operación inmobiliaria por la cual las víctimas pensaban que ese mismo día iban a mudarse a un lujoso departamento del barrio porteño de Núñez, valuado en más de un millón y medio de dólares, y que Del Rio hijo nunca pudo concretar.