Lali apuntó contra la política argentina «no me interesa ese lugar, siempre se puede hacer mejores cosas»

La artista pop dijo que «Argentina lleva 80 años de mala política», pero afirma que no le interesa ese lugar y que siempre puede «hacer mejores cosas».

Lali Espósito estuvo recientemente en España, donde cantó en el estadio del F.C. Barcelona en el marco de la final de la Kings League, torneo de fútbol semiprofesional creado por Gerard Piqué y el streamer Ibai Llanos. Durante su estadía en el país ibérico, le brindó un reportaje a la revista GQ España y habló de todo: política, aborto, feminismo, terapia y baile.

“Me considero aprendiz de feminista, siempre con los canales abiertos y tratando de compartir con gente que me nutra, queriendo aprender todo el rato. Entiendo mis contradicciones, mis hipocresías, y a medida que fui creciendo me di cuenta de que la única manera de honrar mi trabajo, es hacia fuera, se trata de dar algo, no puedo ser ego-trip”, comenzó analizando la ex Teen Angels.

Consciente de su posición y de la importancia de aportar algo desde su lugar, Lali no se quedó callada: “Con tanta situación de privilegio, me di cuenta, ya más mayor, de que yo no estaba aquí solo para cantar, bailar y hacer discos, sino que tenía la posibilidad, si yo la quería utilizar, –en el mejor sentido de la palabra–, de sumarle algo a alguien que no tuviera un micrófono enfrente o una cámara enfrente, como yo”.

En otro pasaje de la charla se refirió a la ley de interrupción voluntaria del embarazo, sancionada en Argentina en 2020, y reveló una anécdota personal. “En el caso de la ley del aborto, no solo es una cuestión de que históricamente ya vale, no solo es una cuestión obvia, sino que yo crecí acompañando a una amiga a abortar, y lo viví en el propio círculo familiar”, dijo.

Y agregó: “Yo por suerte no pasé por eso, pero si yo hubiera pasado por eso, habrían estado ahí otras para pelear por mí o acompañarme. Me acuerdo de que se me preguntaba mucho en las entrevistas ¿No tenés miedo a perder público, a que una parte de gente te deje de querer? Yo diría que es al revés, yo a lo mejor no quiero tener ese tipo de público. Las masas por masas, no me interesan nada. Al final nos dividimos en pensamientos, el mundo es así. Ellos pueden elegir y yo también. Son propuestas que me llegan de la gente que de verdad trabaja, porque yo puedo poner la cara, pero respeto mucho a quienes dedican su vida a hacer las cosas desde el amor”.

En esa línea, hizo hincapié en la dirigencia política nacional: “No me gusta decir que perdí la fe en la política, si bien Argentina lleva 80 años de mala política; pero no me interesa ese lugar, tengo un lugar mejor que es el arte, y siempre puedo hacer mejores cosas. Desde el arte tengo un mejor lenguaje, o tengo que lidiar con cosas menos horribles para poder aportar en cosas pequeñas”.

“Si no tengo que sonar en Estados Unidos, no sonaré”

Consultada por la posibilidad de comenzar a grabar canciones en inglés, Espósito fue contundente e indicó que no es una posibilidad, ya que se siente cómoda siendo una estrella de Pop Latino: “Yo soy argentina y si no tengo que sonar en Estados Unidos, no sonaré”.

Sobre ese punto, sumó: “Al final uno es los territorios que conquista. Igual un día me pongo a estudiar inglés, que yo soy de esas que no sabe patinar, pero se compra unos patines, ya a los tres días estoy patinando; pero ahora siento que cantar en inglés no es un impulso artístico que me surja. Me gusta mucho mi idioma. El español tiene tantos matices en su manera de decir, hay una riqueza de lenguaje que el inglés no tiene. Me sentiría rarísima”.

Baile y terapia

Pese a que en sus shows el baile es un pilar fundamental, la autora de “Disciplina” no estudió danza y además detesta el gimnasio. “No soy muy disciplinada físicamente, pero cuando tengo objetivos concretos, como un concierto en particular, soy muy responsable. No me formé en la danza, yo bailo de cara dura. El baile es muy importante en mi música, es una columna vertebral. Todo lo que hago tiene baile y pienso las canciones para que tengan baile”, indicó.

¿Cuál es su truco para parecer una bailarina profesional?: “Soy muy activa, tengo mucha energía y aunque no conozca la disciplina, me gusta mucho imitar que lo sé hacer, eso es porque soy actriz. Al final el actor entiende la corporalidad de algo. Si tengo que parecer una experta en disparar, lo consigo. A mi las armas no me interesan, pero si es para un personaje, es divertido”.

En último lugar, Lali habló sobre cómo la terapia la ayudó a despegarse un poco de su trabajo. “En los últimos años, gracias a la terapia, empecé a prestar atención y ahora decido. Todos los años me perdía cosas personales por trabajo. Pero ahora ya no, me reservo fechas. Son cosas que uno aprende, porque cuando empiezas a trabajar de pequeñito, y más en una situación en la que tu trabajo suma en tu casa, comprendés que el trabajo es todo. El trabajo es la dignidad, poder cosas, tener cosas. Yo me siento una privilegiada por trabajar en lo que me gusta, y también lo gozo un montón, tengo el chip del trabajo incorporado. Pero también es digno encontrar momentitos de la vida para tu intimidad y para cosas que nadie sabe. Aun así, mi agenda es intensa. Pero porque yo soy exigente, yo misma me la aprieto, yo soy la peor de todos para mí”.