El único acusado de matar a Lautaro Ithurrat en una fiesta en La Plata se declara inocente

El acusado de matar de una puñalada a un adolescente de 16 años en una fiesta clandestina en La Plata convocada a través de las redes social negó hoy ante la fiscal de la causa haber cometido el crimen, informaron fuentes judiciales.

Se trata Rodolfo Grossi (40), propietario de la vivienda ubicada en calles 137 y 36, en el barrio platense San Carlos, donde se realizó la fiesta privada en la que mataron a Lautaro Ithurrat (16).

Según las fuentes, la fiscal Bettina Lacki indagó hoy a Grossi, quien en su descargo dijo que él «no fue» el autor del crimen.

Durante la audiencia, Lacki exhibió al imputado una imagen en la que vio con un cuchillo y otra arma tipo barreta en sus manos.

«El imputado dijo que no era un cuchillo, que eran barras de hierro de la reja, aún cuando la imagen permite ver que es claramente un cuchillo», explicó a Télam un vocero de la pesquisa

La misma fuente remarcó que «en esa fiesta, que se convirtió en una verdadera batalla campal, había mucha gente armada, pero Grossi fue detenido por los dichos de testigos que vieron cuando le clavaba el arpón a la víctima».

El hecho ocurrió en la madrugada del domingo, cuando finalizaba el evento en la mencionada casa y se produjo un enfrentamiento entre unas 12 personas, entre adolescentes, jóvenes y adultos, que los investigadores indicaron que se encontraban «totalmente fuera de sí».

Durante la pelea, uno de ellos apuñaló a Lautaro a la altura del tórax, quien fue trasladado al Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero, donde falleció debido a las lesiones sufridas.

Por su parte, Grossi fue detenido por la policía que secuestró un cuchillo tipo carnicero de unos 20 centímetros en el interior del salón donde se llevó a cabo la reunión, que fue convocada a través de las redes sociales.

«Se establece que la pelea se debió a problemas de vieja data por disputas de barrios», añadió una fuente policial.

A su vez, los efectivos aprehendieron a otras 12 personas, entre 18 y 34 años, que luego de ingresar sus datos a las bases fueron puestos en libertad.

Asimismo, fueron identificados otras 14 personas, entre ellos varios menores de edad.