El acusado de 23 años hijo de un reconocido médico, tenía montado un estudio de filmación en su vivienda, frente a un Jardín de Infantes, del lugar secuestraron bombachas, juguetes sexuales, peluches, caretas, pelucas, chalecos salvavidas infantiles.

El fiscal Walter Mércuri pudo confirmar sus sospechas: en la vivienda del barrio Villa Primera se producía el material pornográfico.
Luego de analizar más de 60 mil archivos que se hallaron en computadoras y celulares, los investigadores confirmaron la peor sospecha: en la casa de Ituzaingó al 4600 se producía pornografía infantil con menores de 10 años. El único detenido, un joven de 23 años hijo de un reconocido traumatólogo de Villa Gesell, continuará detenido.
Hasta ayer la posibilidad que en la casa de Ituzaingó al 4600, ubicada enfrente de un jardín de infantes, haya sido un lugar de producción de pornografía infantil era una sospecha concreta. A los investigadores les llamó mucho la atención una edificación que había en el fondo de la casa: se trata de una suerte de quincho o departamento habitable de dos plantas todo transparente. Tiene paneles de vidrio que permite ver todo lo que pasa allí desde exterior.
«Es todo vidriado. El baño es vidriado. Esta diseñado para que todo el mundo pueda ver lo que pasa allí. Cualquier vecino podía ver a esta persona», explicó una fuente de la investigación.
En ese lugar, los policías federales que realizaron el allanamiento encontraron disfraces, juguetes sexuales, ropa interior femenina y juego de luces. Todo lo necesario para armar un macabro set de filmación.
La confirmación de las sospechas de los investigadores llegó horas más tarde cuando analizaron el material que había en los dispositivos electrónicos secuestrados. En los más de 60 mil archivos se pudo corroborar que mucho del material de pornografía infantil estaba grabado en las dependencias de la casa de la calle Ituzaingó.
Con las pruebas halladas, al joven de 23 años, se le suma una nueva imputación: producción, tenencia y distribución de pornografía infantil agravada por tratarse de menores de 13 años. Hasta el momento, el único detenido permanece alojado en la dependencia de la Policía Federal de esta ciudad.
El fiscal Walter Mercuri, de General Madariaga, confirmó que la causa se inició por un reporte de Missing Children. «Se denunciaba que en un domicilio de Villa Gesell se traficaba pornografía infantil. Con el avance de la investigación se pudo determinar que el presunto imputado no vivía en Gesell, sino aquí en Mar del Plata«, explicó.
