Una mujer mató a su hijo de 6 años con autismo y se suicidio. Dejó una carta a su esposo

Las víctimas fueron encontradas con heridas de bala. La investigación inicial y una carta hallada en el lugar dirigida a su esposo, todo apunta que la madre había matado al nene y luego se había suicidado. Los resultados de la autopsia dieron lugar a nuevas líneas de investigación

El viernes por la tarde, el esposo dijo que había llegado a su casa después de su jornada laboral y que se encontró con la peor escena: su mujer y su hijo muertos. Enseguida llamó a la Policía. Al llegar al domicilio, ubicado sobre la calle Pehuajó al 2300, personal del SAME constató que los dos estaban sin vida. Según las primeras observaciones médicas, el nene tenía un tiro en la cabeza y la mujer, uno en el tórax. Esa información quedó superada por los datos oficiales de la autopsia.

En el lugar trabajó personal de Policía Científica, que secuestró dos armas de fuego: un revólver calibre .22 marca Amadeo Rossi, hallado sobre la cama, con dos vainas servidas y un proyectil intacto; y un revólver calibre .38 Colt, sin municiones, que estaba guardado en un ropero. También se incautaron los teléfonos celulares de las víctimas y varias prendas del esposo, que serán analizadas.

La mujer, según contaron familiares y vecinos a los investigadores, sufría depresión. Algunos testimonios indicaron que la situación emocional se había agravado por la dificultad de cuidar a su hijo, diagnosticado con autismo. También trascendió que otros miembros de su familia habían atravesado situaciones similares: su madre y dos primos habrían intentado suicidarse en el pasado. Todo ello surge de un reporte policial.

Así las cosas, el caso, que al principio fue calificado como homicidio seguido de suicidio, hoy está bajo revisión, mientras se esperan los nuevos resultados de los peritajes.

LA CARTA QUE DEJÓ A SU ESPOSO

Se encontró una carta cuyo contenido fue analizado y arrojó que la letra y el tono emocional de la misma coinciden con el perfil y contexto de Micaela. «Se cotejó la grafía para descartar que haya sido por otra persona», detalló un investigador.

“Ahora vas a poder hacer tu vida, ya no vas a tener que viajar más. Yo solo te pedía un abrazo para Esteban y para mí, un beso a la mañana antes de irte a trabajar. No te pedíamos mucho…No te vamos a mendigar más. Nos vas a recordar toda la vida”, decía en la carta.

De acuerdo a lo reconstruido por los investigadores, la carta también revela una herida más profunda: el rechazo del padre hacia su hijo por su condición del espectro autista. Por eso, ella le reprocha su negación de la discapacidad del niño, la ausencia emocional y la falta de compromiso afectivo con Esteban.