La deuda pública creció USD 4.336 millones en junio

Durante el mes de junio, la deuda bruta de la Administración Central alcanzó los USD 465.355 millones, con un incremento de USD 4.336 millones respecto a mayo, según informó la Secretaría de Finanzas. Si se considera además la caída de depósitos oficiales en el Banco Central por USD 1.530 millones, la suba neta asciende a USD 5.866 millones.

💰 En total, se realizaron operaciones por USD 29.788 millones, incluyendo nuevas emisiones por USD 12.625 millones y pagos por USD 17.163 millones, lo que arroja una reducción neta de USD 4.538 millones en compromisos durante el mes.

📈 El aumento de la deuda responde principalmente a factores como la capitalización de intereses, las fluctuaciones del tipo de cambio, y ajustes administrativos derivados del nuevo esquema de flotación cambiaria establecido desde el 14 de abril.

📉 Desde diciembre de 2023, el crecimiento acumulado de la deuda bruta fue de USD 40.061 millones, aunque el saldo consolidado —tras descontar transferencias del BCRA y depósitos oficiales— muestra una baja de USD 33.286 millones.

🔎 Detalle por legislación:

  • Bajo legislación extranjera, la deuda subió USD 279 millones, alcanzando los USD 162.489 millones.
  • Bajo legislación local, se incrementó USD 4.057 millones, totalizando USD 302.866 millones.

🧾 Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, así se distribuye la deuda en pesos:

  • 55,9% ajustada por CER (inflación): Boncer, Par, Cuasipar, pagarés y préstamos.
  • 42% a tasa fija, sin ajuste: Lecap, Boncap, bonos Badlar, Consenso Fiscal, etc.
  • 2,1% en dólares pero pagaderos en pesos: bonos dólar linked y duales.

🪙 En cuanto a la deuda en moneda extranjera, se divide en:

  • 37,8% en bonos reestructurados 2020 (Bonares y Globales).
  • 21,9% en Letras Intransferibles al BCRA.
  • 21,4% en préstamos del FMI.
  • 15,7% en préstamos de organismos multilaterales.
  • 3,2% en otros compromisos menores.

📌 Desde el Ministerio de Economía destacan que el comportamiento del endeudamiento sigue condicionado por las herencias financieras previas, la necesidad de refinanciar vencimientos, y el impacto de la recomposición del balance del BCRA tras el acuerdo de abril con el FMI.