Julieta Silva, conocida por haber sido condenada en 2018 tras atropellar y matar a su entonces pareja Genaro Fortunato, volvió a quedar detenida. Esta vez, la Justicia de San Rafael la imputó por haber agredido físicamente a su actual marido, Lucas Giménez, y ordenó su arresto domiciliario.

La denuncia fue presentada por Giménez, quien aseguró haber sido golpeado el pasado 12 de julio. Al llegar al lugar, los efectivos policiales lo encontraron encerrado en un baño y con lesiones visibles. El Cuerpo Médico Forense confirmó escoriaciones y un golpe contundente.
Frente a este cuadro, se iniciaron actuaciones judiciales por “lesiones leves agravadas por el vínculo”. La fiscalía ordenó una serie de medidas y, tras confirmar los elementos probatorios, se dictó la detención de Silva bajo modalidad domiciliaria, dado que es madre de una menor de edad. También se le colocó una tobillera electrónica.
Julieta Silva y Giménez se casaron en 2022, luego de que ella cumpliera dos tercios de su pena por el homicidio culposo de Fortunato, quien murió en 2017 tras ser atropellado a la salida de un boliche. Si resulta condenada en esta nueva causa, podría ser enviada nuevamente a prisión para cumplir el resto de su pena.

