El presidente Javier Milei prevé encarar este mes una serie de movimientos diplomáticos que buscan reforzar su alineamiento internacional. En primer lugar, viajará a Estados Unidos con la intención de concretar una reunión bilateral con el expresidente Donald Trump. Luego, se espera que reciba en Buenos Aires al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

La agenda internacional del mandatario se intensificará a mediados de agosto con una visita a la Universidad de Harvard, donde brindará una disertación en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy. No obstante, su entorno trabaja para sumar una escala en Washington con actividades oficiales y el tan esperado encuentro con Trump en la Casa Blanca.
El viaje se produce en un contexto de acercamiento entre ambos países. Recientemente, se firmó una carta de intención entre la Casa Rosada y autoridades estadounidenses para eximir a los argentinos del requisito de visa en visitas de corta duración. La iniciativa, parte de un programa limitado a 42 naciones, fue firmada durante la visita de Kristi Noem, secretaria de Seguridad durante el mandato de Trump.
Además, el escenario está marcado por el reciente desembolso de USD 2.000 millones por parte del FMI, aprobado por el Directorio del organismo. La Casa Blanca ve con buenos ojos los pasos del gobierno argentino en materia económica y Milei busca capitalizar ese respaldo en su reunión con Trump.
El canciller Gerardo Werthein mantiene diálogos permanentes con el Departamento de Estado para ultimar detalles del encuentro. Incluso se evalúa la posibilidad de que el Presidente argentino brinde un discurso en el Capitolio.
Tras su regreso al país, Milei recibirá a Netanyahu en los primeros días de septiembre. Se trata de su segundo encuentro en pocos meses, tras la visita oficial que realizó a Israel en junio. En aquella oportunidad, ambos líderes firmaron un memorando de entendimiento y oraron juntos en el Muro de los Lamentos, reafirmando la alianza estratégica entre Argentina e Israel.
El viaje de Netanyahu a Buenos Aires se realizará bajo un importante operativo de seguridad, en un contexto complejo para el líder israelí, quien enfrenta críticas internas por la situación en Gaza. La relación con Milei, sin embargo, se mantiene firme sobre los pilares del liberalismo, la seguridad y la cooperación internacional.
